La fiebre por la compra de dólares experimentó un freno abrupto al concluir el mes de agosto. Después del pico de demanda registrado en julio, el Banco Central (BCRA) dio a conocer cifras preliminares que revelan una contracción cercana a dos tercios en el atesoramiento de billetes verdes por parte de los particulares.
De acuerdo con la información aportada por el vicepresidente de la autoridad monetaria, Vladimir Werning, durante una presentación ante ejecutivos de finanzas, el comportamiento cambiario mostró un cambio rotundo de tendencia frente a mediados del invierno.
El impacto de los datos preliminares
Si bien los números consolidados y definitivos del balance cambiario mensual se darán a conocer formalmente hacia fines de septiembre, el informe parcial con corte al 27 de agosto indicó que los argentinos demandaron menos de US$1000 millones netos en el sistema financiero.
Esta cifra contrasta fuertemente con el volumen anotado en julio, periodo en el cual las compras netas ascendieron a US$2916 millones. Con este retroceso, el nivel de atesoramiento de agosto se posiciona como el más bajo registrado en todo el transcurso del año.
Paralelamente, desde la conducción del organismo que encabezan Santiago Bausili y Vladimir Werning remarcaron que, a las adquisiciones de divisas superiores a los US$14.000 millones acumuladas a lo largo de 2026, se le adiciona una mejora sustancial en la liquidez general del Central por diversos conceptos. Esto contempla, entre otros factores, la reducción de la posición vendida que mantenía la institución dentro del mercado de futuros por más de US$20.000 millones.

Expectativas y flujos financieros futuros
A pesar de que el escenario político y económico contempla un incremento en la tensión cambiaria de cara al acercamiento de las elecciones presidenciales, el Central confía en que el fortalecimiento de su poder de fuego logre blindar a la entidad. A ello se le sumarán flujos de carácter comercial y financiero que apuntalarían la recuperación en el ritmo de acumulación de reservas durante los próximos meses.
Dentro de las variables analizadas, la exposición oficial advirtió una brecha de aproximadamente US$4400 millones entre los títulos de deuda en moneda extranjera emitidos en el exterior por empresas y provincias, y los montos que efectivamente terminaron por liquidarse dentro del mercado oficial de cambios. Mientras las compañías concretaron colocaciones por un total de US$20.200 millones, el ingreso efectivo al mercado fue de US$15.800 millones.
Por su parte, las proyecciones privadas estiman que las firmas corporativas y los gobiernos subsoberanos intensificarán las emisiones de obligaciones negociables y bonos para capitalizar la baja sostenida del riesgo país, adelantándose de este modo a los períodos de mayor volatilidad electoral.
Finalmente, el informe enfatizó que la dinámica de la balanza de pagos continúa respaldando la acumulación de reservas gracias a un superávit comercial que evoluciona por encima de lo previsto por los analistas, un fenómeno que desde el equipo económico atribuyen a la solidez de los fundamentos macroeconómicos apoyados estrictamente en el equilibrio fiscal.
R.M.




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