El cobre alcanzó un nuevo máximo en la Bolsa de Metales de Londres, superando los $14.000 por tonelada, impulsado por la creciente demanda de la industria de la inteligencia artificial. La escasez de suministro y la posible imposición de aranceles en Estados Unidos podrían mantener los precios altos.
El cobre ha recuperado su fortaleza en la Bolsa de Metales de Londres (LME), con los futuros superando los $14.000 por tonelada. Los operadores londinenses anticipan un nuevo repunte en los precios, que podrían alcanzar niveles sin precedentes. La escasez de suministro global y la creciente demanda de la industria de la inteligencia artificial (IA) son los principales factores que impulsan el aumento de los precios.
La industria del cobre se encuentra en un momento crucial, ya que se espera que el Departamento de Comercio de Estados Unidos imponga aranceles de hasta el 50% a los productos semielaborados y derivados del cobre. Esto podría proteger la industria manufacturera estadounidense y reducir la dependencia externa, pero también podría generar una escasez de suministro en el mercado global.
Según informó la agencia Bloomberg, en el mes pasado se registró la mayor entrada mensual de cobre en los puertos estadounidenses desde 2014, con más de 200.000 toneladas. Sin embargo, la acumulación de existencias en almacenes y puertos estadounidenses ha generado una disminución de los suministros en el resto del mundo.
Los datos de la LME muestran que los inventarios del mercado londinense cayeron a su nivel más bajo en cinco meses, mientras que la situación de mercado invertido («backwardation») refleja una mayor presión sobre la oferta a corto plazo. El cobre en la LME cerró con una suba del 1,4% a más de $14.067 la tonelada, mientras que los futuros de Comex subieron hasta un 2,3%.
Los analistas de los grandes bancos globales, como Goldman Sachs, JPMorgan y HSBC, han advertido que el ciclo alcista del cobre se debe a la escasez de oferta, la mayor inversión en redes eléctricas, la demanda de centros de datos para IA y la electrificación industrial más amplia. Por lo tanto, se espera que el precio del cobre siga aumentando en el futuro.
Para los inversores, el boom del cobre puede ser una oportunidad para aprovechar la tendencia estructural de la IA. Según un análisis de la plataforma de inversiones e investigación Seeking Alpha, tres compañías posicionadas para aprovechar esta tendencia son Glencore, Lundin Mining y Hudbay Minerals. El cobre es indispensable para transportar electricidad y alimentar los centros de datos de IA, que consumen enormes cantidades de electricidad.
El análisis destaca que un único centro de datos de IA a gran escala puede consumir más de tres veces el cobre utilizado por una instalación convencional. La presión sobre la oferta podría intensificarse durante los próximos años, con estimaciones de S&P Global que sugieren que el déficit anual de cobre podría alcanzar los 10 millones de toneladas en 2040. Por lo tanto, el cobre se encuentra en el punto de encuentro de varias tendencias estructurales de largo plazo, lo que lo convierte en un recurso clave para la industria de la IA.

