Las recientes sanciones de Estados Unidos contra Cuba han generado preocupación entre expertos en derechos humanos, quienes advierten que la situación en la isla puede convertirse en una crisis humanitaria similar a la de Gaza. La comunidad internacional y la sociedad civil han sido instadas a actuar con rapidez para evitar esta situación.
Las medidas de Estados Unidos contra Cuba han sido calificadas por expertos en derechos humanos de la ONU como un intento de alterar el orden constitucional de un Estado soberano mediante amenazas y coacción. En un documento reciente, los expertos instan a la comunidad internacional y a la sociedad civil a actuar con rapidez para evitar que se desate una «Gaza silenciosa» en la isla, como advirtieron cuatro miembros del Congreso estadounidense tras visitar Cuba.
Las sanciones unilaterales de EE.UU., que se han ampliado desde junio de 2026 para afectar a sectores clave de la economía cubana, incluyen desde el 23 de julio a empresas energéticas, lo que ha bloqueado aún más la adquisición de combustible, incluso por motivos humanitarios, en un momento en que la isla ha vivido recientemente un nuevo apagón nacional de grandes proporciones.
«Las consecuencias humanitarias ya se están convirtiendo en una crisis en toda regla que amenaza los derechos a la salud, la vida, la alimentación y el desarrollo», denunciaron varios relatores de derechos humanos, tras conocerse que la basura sin recoger se acumula en partes de La Habana, lo que agrava el riesgo de propagación de enfermedades.
El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, señaló en un comunicado que los relatores rechazaron que «EEUU acuse sin pruebas a Cuba de ser una supuesta amenaza para la seguridad nacional y la estabilidad hemisférica», y señaló la demanda a Washington para que cese «todas las amenazas y actos hostiles contra la soberanía de Cuba».
El jefe de la diplomacia cubana subrayó además el llamado al Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU «a abordar urgentemente estas amenazas como una cuestión de paz y seguridad internacionales» que hace el comunicado firmado, entre otros, por la relatora de la ONU sobre el impacto de sanciones, Zaina Jallad, y su homóloga sobre el derecho al desarrollo, Surya Deva.
Nuevas sanciones de EE.UU.
Estados Unidos ha impuesto sanciones al ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, Álvaro López Miera, al jefe del Estado Mayor, Roberto Legra, y a otros seis responsables militares encargados de las importaciones de armamento a la isla desde el extranjero. También ha designado a cinco empresas de la industria castrense cubana.
Según un comunicado de la oficina del portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, la medida tiene como objetivo empresas castrenses propiedad del Estado cubano, así como responsables del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) implicados en «la cooperación militar extranjera y el aprovisionamiento de equipamiento castrense para el régimen cubano».
La cartera de Exteriores de EE.UU. apunta a Rusia y China como los proveedores de equipos, tecnología de vigilancia y otras capacidades de seguridad a La Habana.
Impacto en la economía cubana
La economía cubana ya se encuentra en una situación precaria debido a las sanciones impuestas por EE.UU. El grupo hotelero español Meliá ha anunciado que cesará todas sus actividades en la isla debido a las dificultades operativas y la escalada de sanciones impuestas por la Casa Blanca.
La situación en Cuba ha generado preocupación en la comunidad internacional, y los expertos en derechos humanos han instado a la sociedad civil y a los gobiernos a actuar con rapidez para evitar una crisis humanitaria en la isla. La ONU ha sido llamada a abordar urgentemente esta situación como una cuestión de paz y seguridad internacionales.


