El ministro de Economía aseguró que el modelo actual es más beneficioso que los anteriores y destacó que el boom energético y minero es clave para garantizar la estabilidad cambiaria.
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió con firmeza el rumbo del plan económico actual durante su disertación en la edición 2026 del IAE Summit, celebrada en el Centro de Convenciones de Buenos Aires (CEC). El funcionario aseguró que la gestión actual logró desmitificar el argumento de la «restricción externa» como la causa principal de las crisis recurrentes en Argentina.
«La restricción externa era culpa del modelo previo. Hoy hay dólares para importar, para repatriar dividendos y para los ahorristas. E incluso para que el Banco Central (BCRA) compre en el mercado de cambios», afirmó el titular del Palacio de Hacienda.
Según Caputo, la apertura al comercio internacional permite que los consumidores encuentren una mayor variedad de bienes y a mejores precios. No obstante, aclaró que el Gobierno no implementó una «apertura alocada», argumentando que el peso del intercambio comercial sobre el Producto Bruto Interno (PBI) local sigue siendo inferior al de otros países de la región.
Disparidad sectorial y la polémica con la industria
El debate del evento estuvo marcado por la marcada heterogeneidad que muestra la actividad económica. Los últimos datos del INDEC reflejan esta dualidad: mientras que la producción de hidrocarburos y minerales alcanzó un nuevo récord en abril, la industria manufacturera y la construcción registraron nuevas caídas.
Al respecto, Caputo rechazó las críticas de los economistas que cuestionan el bajo impacto de los sectores dinámicos sobre el resto de la economía. «Se van a enfermar de equilibrio parcial», ironizó, explicando que el crecimiento de la energía y la minería es fundamental para sostener el equilibrio general y la estabilidad cambiaria.
Respecto a la recesión que atraviesa el sector fabril, el ministro apuntó contra las gestiones previas:
«Lo que realmente atenta contra la industria es tener un déficit financiado con emisión, que implica suba del dólar, suba de impuestos, continuas regulaciones, y cierre del crédito. Pero les hacen creer que ese modelo es pro gente».
En ese sentido, señaló que entre 2011 y 2023 la falta de crecimiento genuino se tradujo únicamente en aumentos de inflación y pobreza, con costos que los empresarios trasladaban directamente a los precios.
Proyecciones políticas y económicas
De cara al escenario electoral de 2027, el titular de Economía pronosticó que la evolución económica prevalecerá por sobre los armados políticos tradicionales.
«Ni por broma espero un año clásico electoral. El nivel de compromiso, conocimiento y carácter que hay que tener para mantener el equilibrio fiscal solo lo tiene el actual presidente», concluyó Caputo, tras asegurar que Argentina será el país con mayor crecimiento en los próximos 30 años.


