El presidente Javier Milei aseguró que no implementará medidas populistas y ratificó su compromiso con las reformas estructurales para consolidar el equilibrio fiscal y combatir la inflación. En una entrevista, defendió su estilo de gobierno y criticó a opositores y líderes extranjeros.
El presidente Javier Milei aseguró este domingo que no implementará medidas de corte populista para mejorar el consumo en un año electoral y afirmó que mantendrá el rumbo económico de su gestión. «No voy a hacer populismo. Voy a morir con las botas puestas. No me voy a mover de hacer las cosas bien», sostuvo en una entrevista con Luis Majul en La Nación+.
Milei también descartó la posibilidad de aplicar un «plan platita» antes de las elecciones y remarcó que no está dispuesto a modificar su política económica por motivos electorales. «No voy a entregar mi reputación y legado histórico haciendo la barrabasada que hizo el kirchnerismo. Conmigo no. Olvídense, eso no puede ser», enfatizó.
El presidente defendió el paquete de reformas estructurales anunciado la semana pasada en cadena nacional, que apuntan a «atacar el corazón de la decadencia argentina». Ratificó que no modificará el rumbo económico por el calendario electoral y defendió las reformas impulsadas por el Gobierno para consolidar el equilibrio fiscal y combatir la inflación.
Entre las reformas, destacó la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, que busca establecer por ley que la entidad tenga como única misión preservar el valor de la moneda y prohibir el financiamiento del Tesoro mediante emisión monetaria. «Es una reforma para terminar de extirpar la inflación de la Argentina. No va a ser instantáneo», sostuvo.
Milei también se refirió a la economía argentina, asegurando que ya «rompió su techo histórico» y pronosticó que el país tendrá «tres años seguidos de crecimiento por primera vez en 15 años». Destacó el superávit fiscal, la desaceleración de la inflación y la recuperación de la actividad.
En cuanto a sus críticas por su estilo confrontativo, Milei defendió su manera de expresarse y aseguró que prioriza los resultados de su gestión por encima de las formas. «¿Usted prefiere que lo roben, que lo estafen y que lo maten? Tengo formas horribles, pero tengo resultados. La verdad le gana a cualquier modo», afirmó.
El presidente también criticó al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien calificó de «ladrón» y «corrupto». Afirmó que la condena en su contra en la causa Lava Jato fue anulada únicamente por cuestiones procesales.
Además, Milei se refirió a la polémica por la bandera de las Islas Malvinas que exhibieron los jugadores de la Selección argentina tras la victoria frente a Inglaterra en el Mundial y defendió ese gesto. «Si en el medio de haber logrado ganar un partido, en un momento de tanta adrenalina, levantaron la bandera, listo. Lo que no es aceptable es lo que hizo la política, la forma rastrera en que usaron el tema», concluyó.
En otro tema, el presidente cuestionó la gestión del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y lanzó una nueva descalificación: «La provincia de Buenos Aires no crece porque tiene un comunista de gobernador». Recordó el paso de Kicillof por el Ministerio de Economía durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y sostuvo que «fue ministro de la condenada, de la chorra, en el mejor contexto internacional que tuvo la Argentina y logró que el PBI per cápita cayera».
Finalmente, Milei ratificó el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas y aseguró que su Gobierno logró avances diplomáticos que, según afirmó, «no hizo nadie». Sostuvo que Argentina consiguió que la ONU inste al Reino Unido a retomar las negociaciones por la disputa territorial. «Las Malvinas son argentinas. Hemos hecho avances diplomáticos que no hizo nadie. Hemos logrado que la ONU obligue a Inglaterra a negociar con nosotros», aseguró el mandatario.

