El presidente argentino, Javier Milei, anunció una serie de viajes internacionales para promover la inversión y el comercio en el país. Su agenda incluye visitas a Brasil, Perú, Colombia y Ecuador.
El presidente Javier Milei dio detalles sobre su agenda internacional para las próximas semanas, que incluye viajes a Brasil, Perú, Colombia y Ecuador. Estos viajes están directamente relacionados con su política exterior y su objetivo de atraer más comercio e inversiones a la Argentina.
El 25 de julio, Milei viajará a Brasil para asistir a un acto en San Pablo, donde se espera que Flavio Bolsonaro sea ungido candidato presidencial. Además, planea visitar a Jair Bolsonaro en Brasilia, lo que podría ser visto como un desafío al presidente brasileño, Lula Da Silva.
Al día siguiente, Milei regresará a la Argentina para asistir a la inauguración de la muestra en La Rural. Luego, el 28 de julio, viajará a Perú para la asunción de Keiko Fujimori como presidenta. También tiene previsto visitar Colombia el 7 de agosto para la asunción de Abelardo de la Espriella como presidente, y se reunirá con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, para firmar acuerdos pendientes.
Milei presentó su agenda internacional como parte de una estrategia de apertura externa del país. «Tengo un poco cargada la agenda», dijo, y agregó que su objetivo es «ampliar la inserción económica del país». Según el presidente, Argentina debería tener el triple de comercio que el que tiene actualmente, lo que representaría una inyección de crecimiento económico.
Durante una entrevista, Milei defendió la utilidad de sus giras internacionales, asegurando que han generado resultados positivos en términos de inversiones. Citó como ejemplo el RIGI, que ha atraído USD 150 mil millones en inversiones, y un proyecto de USD 2.200 millones para el «SuperRIGI» vinculado a la energía nuclear.
Milei también se refirió a la posición de los gobernadores frente al RIGI y al SuperRIGI, destacando que las provincias que adhirieron al régimen están recibiendo beneficios, mientras que aquellas que no lo hicieron, como Buenos Aires, Formosa y La Rioja, están «condenando a sus poblaciones» debido a sus posiciones ideológicas o de oposición al gobierno.

