La empresa energética Pampa Energía registró una ganancia neta de US$172 millones en el segundo trimestre, un aumento de 4,3 veces en comparación con el mismo período del año anterior. Esto se debió en gran medida al crecimiento de la producción de petróleo en Vaca Muerta y a mayores márgenes en generación eléctrica.
La energética Pampa Energía mostró una significativa mejora en su rentabilidad durante los primeros seis meses de 2026, impulsada por el crecimiento de la producción de petróleo en Vaca Muerta y por mayores márgenes en generación eléctrica. En el segundo trimestre, la compañía obtuvo una ganancia neta atribuible a los accionistas de US$172 millones, un resultado 4,3 veces superior al del mismo período de 2025.
La mejora se debió a un mayor margen operativo y a una menor carga por impuesto a las ganancias, parcialmente compensados por menores ganancias provenientes de instrumentos financieros. Las ventas trimestrales crecieron 53% interanual, hasta US$746 millones, mientras que el EBITDA ajustado aumentó 75%, hasta US$415 millones, reflejando la expansión operativa de la compañía.
El segmento de petróleo y gas incrementó sus ventas un 64% en el segundo trimestre, hasta US$334 millones, mientras que su EBITDA ajustado más que se duplicó, al crecer 109%, hasta US$182 millones. El principal impulsor fue el desarrollo de shale oil en Rincón de Aranda, junto con mayores ventas de gas destinadas a las centrales térmicas de la propia compañía bajo el nuevo esquema del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
La producción total alcanzó un récord de 107,5 mil barriles equivalentes diarios, un incremento de 28% frente al mismo período del año anterior. La producción de petróleo prácticamente se triplicó, con un crecimiento de 194%, impulsada por la aceleración del desarrollo de Rincón de Aranda.
El negocio de generación eléctrica también tuvo un desempeño destacado, con ventas que crecieron 90%, hasta US$351 millones, y un EBITDA ajustado que avanzó 39%, hasta US$155 millones, favorecido por mayores márgenes en el mercado spot y un incremento de las ventas de energía a clientes industriales en el Mercado a Término (MAT).
La petroquímica también volvió a mostrar números positivos, con una ganancia de US$14 millones en el trimestre, frente a una pérdida de US$13 millones en el mismo período de 2025, impulsada por mejores precios internacionales.
La compañía señaló que las coberturas financieras sobre el precio del Brent limitaron parte del potencial del negocio petrolero. El precio promedio realizado fue de US$58,8 por barril, un 4% inferior al de un año atrás. Sin esas coberturas, el precio habría alcanzado US$91 por barril, equivalente a unos US$64 millones adicionales en ventas durante el trimestre.
En materia financiera, la empresa cerró junio con una deuda neta de US$1.319 millones, frente a US$801 millones al cierre de 2025. La suba respondió al mayor ritmo de inversiones y a la integración de activos utilizados como garantía en las coberturas de petróleo.
Las inversiones de Pampa Energía siguieron concentradas en Vaca Muerta. Solo en el negocio de exploración y producción, Pampa desembolsó US$228 millones durante el segundo trimestre, de los cuales 72% se destinaron al desarrollo de Rincón de Aranda.
Los resultados llegan semanas después de que el Gobierno aprobara el ingreso del proyecto al RIGI, un plan que contempla US$4.522 millones de inversión y exportaciones estimadas en US$17.000 millones durante su vida útil. La compañía también avanzó con la decisión final de inversión para construir una mega planta de urea por US$2.700 millones en Bahía Blanca, que también consiguió entrar al RIGI. Este es el mayor proyecto de la historia de Pampa, con el que busca monetizar el gas de Vaca Muerta y diversificar sus fuentes de ingresos.

