La violencia en Cisjordania se dispara con ataques de colonos israelíes contra palestinos, mientras el Gobierno israelí es acusado de amparar estas acciones. La situación se ha vuelto cada vez más tensa, con denuncias de «limpieza étnica» y violaciones del derecho internacional.
La situación en Cisjordania se ha vuelto cada vez más tensa en las últimas semanas, con un aumento significativo en los ataques de colonos israelíes contra palestinos. El Gobierno israelí ha sido acusado de amparar estas acciones, lo que ha llevado a denuncias de «limpieza étnica» y violaciones del derecho internacional.
El pasado viernes, el Gobierno de Israel anunció una «operación militar a gran escala» en toda Cisjordania ocupada, en respuesta a la muerte de dos soldados israelíes en un enfrentamiento en la aldea de Tell, cerca de Nablus. Sin embargo, las autoridades palestinas aseguran que los colonos israelíes atacaron a los residentes de la aldea, lo que provocó un enfrentamiento con las fuerzas israelíes.
La violencia en Cisjordania no es un fenómeno nuevo, pero ha aumentado significativamente en los últimos años. Según datos de la agencia de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), al menos 18 palestinos han sido asesinados por colonos israelíes desde principios de 2026, y más de 90 han sido desplazados por demoliciones. La organización ha denunciado que los ataques de colonos contra comunidades palestinas, lugares de culto e infraestructura civil en Cisjordania no cesan.
El politólogo palestino Xavier Abu Eid afirma que la violencia en Cisjordania es «una provocación constante» por parte de los colonos israelíes, que cuentan con el apoyo del Gobierno israelí. «Israel controla todos los aspectos de la vida palestina y lo hace a través de una fuerza de ocupación que está a cargo de proteger la colonización», explica.
El activista palestino Issa Amro, que ha sido víctima de ataques de colonos, asegura que la situación en Cisjordania es «casi como una cárcel». «No puedo salir de casa cuando quiero y no me siento seguro. No tengo vida social, a mi familia y amigos no se les permite visitarme. No hay servicios, ni ambulancias, ni médicos, ni ingenieros, ni periodistas. Tienen a unas 1.000 familias como rehenes», lamenta.
La abogada y activista Sari Bashi afirma que la violencia de los colonos no es algo nuevo, sino que se trata de «violencia estatal» con más de 700.000 colonos en territorios palestinos ocupados. «El objetivo de los asentamientos y de la violencia de los colonos es la limpieza étnica. El Gobierno israelí ya se ha apropiado del 60% de Cisjordania para uso israelí y pretende quedarse con más, sin ocultarlo en absoluto», resume.
La situación en Cisjordania ha sido condenada por países como Canadá, España y la Unión Europea, que han pedido al Gobierno israelí que tome medidas para prevenir la violencia de los colonos y garantizar que los responsables rindan cuentas ante la justicia. Sin embargo, el Gobierno israelí ha detenido a cientos de personas, pero todas palestinas.
El director ejecutivo de la organización israelí Peace Now, Lior Amihai, afirma que el Gobierno israelí está llevando a cabo un «programa sistemático para alterar completamente Cisjordania» y expulsar a los palestinos. «El objetivo es la limpieza étnica. El Gobierno israelí ya se ha apropiado del 60% de Cisjordania para uso israelí y pretende quedarse con más, sin ocultarlo en absoluto», resume.
La situación en Cisjordania es cada vez más tensa, y la comunidad internacional ha pedido al Gobierno israelí que tome medidas para prevenir la violencia de los colonos y garantizar que los responsables rindan cuentas ante la justicia. Sin embargo, el Gobierno israelí ha seguido adelante con su política de asentamientos y colonización, lo que ha llevado a denuncias de «limpieza étnica» y violaciones del derecho internacional.


