El Grupo Albanesi logró reestructurar su deuda por US$ 1.500 millones, lo que permitirá adecuar los plazos de amortización a su capacidad real de cumplimiento de compromisos. La medida busca estabilizar la estructura de capital de la firma y otorgar previsibilidad para el cumplimiento de las obligaciones corrientes.
El Grupo Albanesi, a través de su firma Generación Mediterránea, anunció que concluyó con éxito su proceso de reordenamiento financiero integral tras un año de gestiones. La compañía logró reestructurar pasivos por un monto cercano a los US$ 1.500 millones en los mercados de capitales local e internacional.
La reestructuración de la deuda permitirá a la empresa adecuar los plazos de amortización a su capacidad real de cumplimiento de compromisos. La propuesta financiera estructurada por la firma contempló alternativas sin quitas nominales para el total de sus acreedores en ambos mercados, pero extendiendo los plazos de pago. Esta medida estabiliza la estructura de capital de la firma y otorga previsibilidad para el cumplimiento de las obligaciones corrientes.
El origen de la deuda de la generadora se remonta a su ciclo de expansión, que implicó importantes inversiones en nuevas capacidades de generación eléctrica y la adquisición de activos en el sector energético. La expansión fue financiada principalmente a través de deuda en dólares, lo que, en un contexto de alta inflación y fluctuaciones cambiarias, incrementó la carga financiera del grupo.
La demora en los pagos por parte de CAMMESA y la disminución de ingresos debido a tarifas reguladas no ajustadas a la inflación generaron un estrés de liquidez que culminó en el incumplimiento de pagos de intereses en mayo de 2025. Este incumplimiento llevó a la necesidad de una reestructuración de la deuda para adecuar los vencimientos a su capacidad de pago y estabilizar su situación financiera.
A lo largo del proceso, Generación Mediterránea garantizó la operación ininterrumpida de sus 10 centrales de generación al máximo de su disponibilidad de despacho. La compañía adoptó medidas orientadas a preservar la continuidad operativa y sus inversiones críticas por US$ 600 millones, incluyendo la puesta en marcha de la Central Térmica de Cogeneración Arroyo Seco y la ampliación de las centrales Ezeiza y Modesto Maranzana.
En el plano comercial, la firma suscribió en septiembre de 2025 el primer contrato bajo el marco de la Resolución 21/25 de la Secretaría de Energía. El parque de activos de la empresa consta de 10 centrales de generación térmica que se distribuyen en siete provincias, con una capacidad instalada de 1.855 MW, equivalente a casi el 8% de la oferta de energía térmica total de la Argentina.
Tras el cierre del frente de deuda, la operadora ratificó su meta de mantener un esquema de gestión enfocado en la eficiencia de sus plantas termoeléctricas. La modernización tecnológica del parque de generación apunta a sostener el abastecimiento regular de los grandes usuarios e industrias. Además, se informó que los tenedores minoritarios con valores menores a US$ 50.000 serán pagados con valores menores.

