El Gobierno argentino está a un paso de reunir los dólares necesarios para afrontar el vencimiento de deuda por USD 4.200 millones previsto para julio. La estrategia financiera oficial combina colocaciones de deuda en dólares, utilización de depósitos oficiales y respaldo de organismos internacionales.
El Ministerio de Economía de Argentina logró sumar USD 300 millones adicionales a la cuenta del Tesoro, elevando a USD 3.216 millones los recursos disponibles para afrontar el vencimiento de deuda previsto para julio. La última colocación del Bonar 2028 permitió captar USD 100 millones, lo que eleva el monto acumulado colocado mediante este instrumento a USD 1.632 millones.
La estrategia diseñada por el ministro de Economía, Luis Caputo, busca garantizar el cumplimiento de los compromisos financieros a través de una combinación de colocaciones de deuda en dólares, utilización de depósitos oficiales y respaldo de organismos internacionales. El Tesoro mantiene depósitos en pesos por $12,5 billones, equivalentes a unos USD 8.682 millones al tipo de cambio actual, recursos que podrían utilizarse para comprar divisas al Banco Central y completar los pagos programados.
Fuentes del Ministerio de Economía aseguran que la decisión ya está tomada: el vencimiento de julio se afrontará con los fondos acumulados en las cuentas del Tesoro. La diferencia podría financiarse sin dificultades mediante la utilización de una parte de los depósitos en pesos que mantiene el Tesoro.
La próxima semana será clave para la estrategia financiera oficial. El martes 16 de junio, el directorio del Banco Mundial analizará una garantía por USD 2.000 millones para la Argentina, mientras que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) evaluará una garantía adicional por USD 550 millones el día siguiente. Ambos instrumentos forman parte de las negociaciones que el Gobierno llevó adelante junto al Fondo Monetario Internacional (FMI) y buscan fortalecer el acceso al financiamiento externo.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, aseguró recientemente que el programa financiero para 2026 está completamente cerrado y que las garantías internacionales constituyen uno de los últimos componentes acordados. El contexto financiero también mostró señales positivas para la administración de Javier Milei, con una mejora de la calificación soberana por parte de Standard & Poor’s que impulsó una caída del riesgo país hasta los 443 puntos básicos, el nivel más bajo desde el inicio de la actual gestión y uno de los menores registros de los últimos doce años.
La baja coincidió con una fuerte recuperación de las acciones argentinas en Wall Street y con la desaceleración de la inflación, que en mayo se ubicó en el 2,1%. En Economía consideran que la combinación de menor inflación, recuperación gradual de la actividad y acceso a nuevas fuentes de financiamiento fortalece el escenario para afrontar los próximos vencimientos y sostener el programa económico durante los próximos años.

