La empresa invierte US$300 millones en una acería que producirá 360.000 toneladas anuales de varillas y alambrón de acero. La planta, que contará con tecnologías de vanguardia, está prevista para entrar en producción en 2028.
La construcción de la nueva acería de Sidersa en San Nicolás avanza a buen ritmo, gracias al apoyo del Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI). La empresa familiar de origen rosarino está invirtiendo US$300 millones en una planta que producirá 360.000 toneladas anuales de varillas y alambrón de acero destinados a la construcción y obras de infraestructura.
Un proyecto de gran envergadura
La obra, que ya registra un avance global de 27%, demandará unas 1000 personas en el pico de actividad y generará más de 300 puestos de trabajo directos y más de 3000 indirectos una vez operativa la planta. La primera producción de acero está prevista para la primera mitad de 2028.
Una planta de acero verde
La empresa destaca que será la primera planta de acero verde de la región, gracias a la utilización de chatarra como materia prima para la producción de acero en lugar de mineral de hierro, y a la combinación de tecnologías y procesos que minimizan el consumo de energía. La planta incorporará tres procesos cruciales: un sistema de carga continua de chatarra, un sistema de control eficiente de la energía y la integración del laminador en la acería.
Proveedores nacionales
El proyecto Sidersa+ está siendo construido con una integración de proveedores nacionales muy superior al 20% requerido por el RIGI. «Tomamos el compromiso de construirlo con proveedores locales, muchos de Buenos Aires y de Santa Fe, a pesar de que posiblemente sea más caro, pero preferimos hacer eso para que los beneficios que nosotros tenemos también derramen al resto del mercado», dijeron desde la empresa.
La competencia con China
La reciente adjudicación de un millonario contrato en el proyecto Vicuña para la construcción de un campamento minero con estructuras metálicas importadas desde China ha generado preocupación en la industria de los fabricantes de estructuras modulares. «Nuestros clientes no compiten contra una empresa china, compiten contra el Estado chino», apuntó Oscar Coletto, accionista y miembro del directorio de la compañía.
Calidad y trazabilidad
La empresa enfatiza la importancia de los controles de calidad y su trazabilidad en los productos de acero. En su fábrica en San Nicolás, transforman las bobinas de acero provistas por Ternium en distintos productos, principalmente tubos para la construcción. Toda la producción es controlada cada 20 minutos para detectar anomalías. La empresa ya está integrando inteligencia artificial para tener controles de calidad en tiempo real.

