El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha declarado el estado de excepción para liberar las carreteras del país tras siete semanas de protestas y bloqueos. La medida busca pacificar el país y garantizar el abastecimiento de alimentos y combustibles.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha anunciado la imposición del estado de excepción en el país para liberar las carreteras bloqueadas por sectores campesinos y afines al exmandatario Evo Morales. La medida se ha tomado después de siete semanas de protestas y bloqueos que han causado desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades.
La situación en Bolivia
Los bloqueos de carreteras comenzaron el 6 de mayo, liderados por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz, con el objetivo de exigir la renuncia del presidente Paz. Sin embargo, la situación se ha complicado con la participación de sectores afines al expresidente Morales, que han mantenido los bloqueos a pesar de los intentos de diálogo del gobierno.
La declaración del estado de excepción
El presidente Paz ha defendido la declaración del estado de excepción, argumentando que es necesaria para proteger a los ciudadanos y garantizar el abastecimiento de alimentos y combustibles. La medida no supone la suspensión de derechos, pero sí prohíbe los bloqueos de vías y el uso de armas, explosivos y elementos violentos. Además, se ha dispuesto el «apoyo temporal» de las Fuerzas Armadas a la Policía para proteger rutas estratégicas y garantizar el abastecimiento.
Consecuencias del conflicto
El conflicto ha ocasionado desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades, y ha dejado al menos 16 fallecidos, 13 de ellos por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos. Además, se estima que las pérdidas económicas han sido de alrededor de 3.000 millones de dólares.
Reacciones y perspectivas
El presidente Paz ha lamentado que el conflicto haya causado «dolor, muerte y sufrimiento» y ha reiterado su acusación de que detrás de los bloqueos hay «estructuras políticas organizadas» que operan desde el Chapare o Trópico de Cochabamba, el bastión sindical y político de Evo Morales en el centro del país. La situación en Bolivia sigue siendo tensa, y se espera que la declaración del estado de excepción tenga un impacto significativo en la pacificación del país.


