El gigante asiático ha reducido sus importaciones de petróleo, lo que ha permitido moderar los precios en un momento de tensión en el mercado. La estrategia de China ha sido clave para evitar que el precio del petróleo alcance los 200 dólares por barril.
En los primeros días de la guerra de Irán, se especulaba que el precio del petróleo podría alcanzar los 200 dólares por barril debido al cierre del estrecho de Ormuz, un punto estratégico por el que pasa el 20% del petróleo y gas mundial. Sin embargo, el precio máximo alcanzado por el brent ha sido de 126 dólares a finales de abril, muy lejos de esas previsiones. El motivo de esta moderación se encuentra en la reducción drástica de las importaciones de petróleo por parte de China.
Según cálculos de Vortexa, empresa especializada en el análisis de datos de comercio de materias primas, las compras de petróleo de China han caído un 50% en comparación con los 12 millones de barriles de crudo por día que importó en diciembre de 2025. Esta reducción ha permitido que los precios se moderen en un momento de presión sobre la oferta.
«Han tenido un impacto importante porque han reducido mucho las importaciones. Eso ha permitido suavizar el ciclo de precios, que de lo contrario hubiese sido mucho más alcista», afirma Gonzalo Escribano, investigador principal y director del Programa de Energía y Clima del Real Instituto Elcano.
La clave de la estrategia de China se encuentra en sus vastas reservas y stocks comerciales, que le permiten tener una mayor cobertura en situaciones de estrés. «Básicamente, eso le permite en situaciones de estrés tener una mayor cobertura o estar más preparada para afrontar situaciones como la actual», explica Tomás Opazo, economista senior de Analistas Financieros Internacionales (AFI).
Se estima que China cuenta con entre 1.300 y 1.400 millones de barriles diarios de reserva estratégica, lo que equivale a entre 100 y 120 días de inventario. Esto es significativamente más que los 350-400 millones de barriles que tiene Estados Unidos.
La pregunta que muchos analistas se hacen ahora es cuándo China volverá a salir a los mercados a reponer lo que ha consumido todos estos meses. Algunos expertos creen que lo hará cuando los precios vuelvan a ser más competitivos, mientras que otros piensan que dependerá de hasta cuándo pueda mantener la fórmula que ha seguido hasta ahora.
Escribano destaca que la estrategia de China no solo es una respuesta a la crisis de Ormuz, sino que también refleja un cambio estructural en su demanda de petróleo. «Hay un elemento que es estructural y es que China ha desarrollado muchísimo la movilidad eléctrica y su demanda de petróleo no sigue aumentando como lo hacía en el pasado», afirma.
En este sentido, la estrategia de China de aumentar sus reservas estratégicas y comerciales puede ser vista como una preparación para posibles escenarios adversos en el futuro. «En previsión de que todo ese clima geopolítico podía generar tensiones en los mercados y problemas de suministro y de abastecimiento, China ha venido aumentando sus reservas estratégicas y comerciales», explica Escribano.
En resumen, la reducción de las importaciones de petróleo por parte de China ha sido clave para moderar los precios en un momento de tensión en el mercado. La estrategia de China de aumentar sus reservas estratégicas y comerciales puede ser vista como una preparación para posibles escenarios adversos en el futuro y refleja un cambio estructural en su demanda de petróleo.


