El Banco Central difundió un informe que muestra una expectativa de estabilidad en el dólar y la inflación para los próximos meses. Las proyecciones indican un tipo de cambio estable y una inflación en descenso.
Estabilidad cambiaria y desaceleración inflacionaria
El Banco Central ha publicado una nueva edición del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que recopila las proyecciones de 44 consultoras, centros de investigación y entidades financieras. El informe ofrece una visión sobre la evolución esperada del dólar y la inflación para los próximos meses, en un contexto de reciente estabilidad cambiaria.
Según las estimaciones del REM, el tipo de cambio mayorista promediaría $1.482 durante julio, lo que se encuentra cerca de los valores actuales del mercado. Esto refleja una expectativa de relativa calma tras las tensiones observadas en junio, cuando la demanda estacional de divisas impulsó una suba del 5%.
Proyecciones para el cierre de 2026
De cara al cierre de 2026, el consenso de los economistas proyecta que el dólar mayorista alcanzará $1.673, lo que implicaría un incremento interanual del 15,5%. Esta variación es considerablemente inferior a la registrada en años anteriores y compatible con un escenario de desaceleración inflacionaria. Entre los analistas con mejor desempeño histórico en sus pronósticos, el valor esperado es ligeramente menor, estimando que el dólar cerrará diciembre en torno a $1.621.
Inflación en descenso
Las previsiones del REM también muestran una inflación en descenso. Para junio y julio se espera un Índice de Precios al Consumidor (IPC) cercano al 2%, mientras que para agosto y septiembre las proyecciones se ubican en 1,8% mensual. Este escenario contribuiría a moderar la presión sobre el mercado cambiario.
Medidas financieras y reservas internacionales
En paralelo, las recientes medidas financieras del Gobierno y la mejora de las reservas internacionales han fortalecido las expectativas de estabilidad. Bajo este panorama, los especialistas consideran que el dólar continuará moviéndose dentro de márgenes acotados y lejos del límite superior de la banda de flotación establecida por el Banco Central.

