El Gobierno busca contener la presión política en torno a Manuel Adorni, mientras la oposición impulsa una interpelación con eventual moción de censura en el Senado. La estrategia oficial combina respaldo político con una fuerte apuesta a que el paso del tiempo reduzca la intensidad de la controversia.
La situación de Manuel Adorni sigue siendo un tema central en la agenda política, a pesar de la victoria argentina en el Mundial y los intentos del Gobierno para cambiar el enfoque. Mientras la oposición impulsa una interpelación con eventual moción de censura en el Senado, el presidente Javier Milei sigue apoyando al jefe de Gabinete.
Según fuentes oficiales, «a nadie le conviene» que la oposición avance con una ofensiva en el Congreso contra Adorni. La lectura oficial es que la oposición busca mantener abierto el tema para erosionar al Gobierno, pero que difícilmente logre construir las mayorías necesarias para concretar una remoción.
El presidente Milei llevará a Adorni a Rosario el sábado, en el marco de la celebración por el Día de la Bandera, lo que refuerza la postura oficial de que la continuidad de Adorni depende exclusivamente de Milei y no de la presión que puedan ejercer los bloques legislativos.
En las últimas horas, se ha formado una mesa política informal integrada por la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el secretario de Gestión Institucional, Eduardo «Lule» Menem; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. El objetivo del grupo es coordinar una estrategia para contener la avanzada que distintos sectores de la oposición dialoguista impulsan en el Congreso.
La estrategia oficial combina respaldo político con una fuerte apuesta a que el paso del tiempo reduzca la intensidad de la controversia. Aunque reconocen que el tema tuvo impacto en redes sociales y generó ruido dentro del ecosistema digital libertario.
Adorni ha comenzado a retomar lentamente la agenda pública, destacando medidas de gestión en sus redes sociales. El momento elegido para el posteo no fue casual, llegó luego de que un medio difundiera que su renuncia llegaría en cuestión de horas. La intención es mostrar a un funcionario enfocado en la administración y no exclusivamente en responder cuestionamientos políticos.
El presidente Milei se mantiene sin agenda desde que su jefe de Gabinete brindó la entrevista en la que admitió que omitió información clave de su declaración jurada. El Gobierno ya tiene marcada en el calendario una fecha clave: el 2 de julio, Adorni presentará su primer informe de gestión ante el Senado. En Casa Rosada consideran que esa instancia puede convertirse en una oportunidad para responder preguntas, defender su desempeño y descomprimir parte de la presión política acumulada durante las últimas semanas.
La apuesta oficial es que el informe de gestión funcione como una válvula institucional para los aliados que reclaman explicaciones sin necesidad de avanzar hacia una moción de censura. Sin embargo, persiste cierta preocupación por el impacto político del caso, y la presentación del 2 de julio podría convertirse en una nueva prueba para el funcionario. En sectores dialoguistas admiten que el resultado de esa jornada será determinante para definir los pasos siguientes.

