La deuda consolidada de IOSFA supera los $213.900 millones, lo que genera un enfrentamiento entre los ministerios de Defensa y Seguridad por quién debe asumir el pasivo, y el presidente Javier Milei podría tener que intervenir para resolver el conflicto.
La situación financiera de la ex IOSFA se ha complicado aún más, con una deuda consolidada que supera los $213.900 millones. El administrador del cierre de IOSFA, coronel mayor (R) Ariel Guzmán, elevó un informe al ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, en el que se exponen las conclusiones de la quinta reunión de la Comisión Ad Hoc creada para supervisar la liquidación del instituto y el nacimiento del nuevo esquema de salud militar.
El informe revela que la deuda consolidada de IOSFA asciende a $213.902.225.670, lo que equivale a aproximadamente $145 millones al tipo de cambio oficial. Lo más preocupante es que más de la mitad de esta deuda corresponde a obligaciones de las fuerzas de seguridad federales, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval, que suman $139.057.260.804 millones, cerca de $94 millones.
Durante la reunión, el representante del Ministerio de Seguridad Nacional, Fernando Domínguez, reiteró que su cartera no dispone de los recursos necesarios para afrontar esta deuda. Esto ha generado un conflicto entre los ministerios de Defensa y Seguridad, ya que las Fuerzas Armadas regularizaron sus obligaciones con la obra social durante el proceso de transición hacia la nueva OSFA, mientras que las fuerzas dependientes de Seguridad mantuvieron intacta una deuda por contribuciones patronales que data de 2017.
La Comisión Ad Hoc, integrada por representantes de los ministerios de Economía, Salud, Seguridad Nacional y Defensa, fue concebida para ordenar la transición del sistema sanitario militar. Sin embargo, después de cinco reuniones consecutivas, el diagnóstico es prácticamente el mismo que en abril: la única posibilidad de reducir el pasivo es que cada fuerza cancele las obligaciones que mantiene con IOSFA y se diseñe un plan de pago para proveedores y prestadores.
El informe de Guzmán refleja un agotamiento de la instancia técnica y sugiere que la resolución del conflicto requiere una decisión política del Poder Ejecutivo. El ministro de Defensa, Carlos Presti, se enfrenta a una negociación compleja con el Ministerio de Seguridad Nacional, y el presidente Javier Milei podría tener que intervenir para resolver el conflicto.
Fuentes cercanas al tema explican que sin la decisión presidencial que habilite la asignación extraordinaria de recursos para cancelar el pasivo consolidado, la liquidación definitiva de IOSFA podría transformarse en un proceso interminable, con proveedores impagos, litigios judiciales y un deterioro creciente de la nueva estructura de prestación sanitaria militar.
Declaraciones clave
«Después de haber llevado adelante la quinta reunión de trabajo y en todas ellas habiendo manifestado como punto central el tema de la deuda del IOSFA… es evidente que no se ha podido avanzar en la concreción de un plan para cancelar la misma, como tampoco fue eficaz exigir a las Fuerzas de Seguridad que cumplan con sus obligaciones como lo hicieron nuestras Fuerzas Armadas. Considero que este tema deberá plantearse en otras instancias decisorias para su conocimiento e intervención», concluye Guzmán en su informe.
Contexto y consecuencias
La situación coloca al Gobierno en una posición complicada, ya que no encuentra los recursos para cerrar financieramente el organismo que decidió extinguir. La liquidación definitiva de IOSFA podría tener consecuencias negativas para la nueva estructura de prestación sanitaria militar y para los proveedores y prestadores que aún no han recibido pago. La intervención del presidente Javier Milei podría ser crucial para resolver el conflicto y encontrar una solución que beneficie a todas las partes involucradas.

