Un estudio revela que la inteligencia artificial puede ser un herramienta valiosa para el aprendizaje, pero también puede tener efectos negativos si no se utiliza de manera adecuada. La investigación analiza el impacto de la IA en el desarrollo de habilidades cognitivas en estudiantes universitarios.
Introducción
El uso de inteligencia artificial (IA) generativa en el ámbito académico sigue en expansión, lo que ha generado un debate sobre sus efectos en el desarrollo de habilidades cognitivas entre los universitarios. Un metaanálisis realizado por Fawzia Alubthane, profesora adjunta de la Universidad Islámica Imam Muhammad ibn Saud, en Riad, Arabia Saudita, sugiere que las consecuencias derivadas del uso de la IA en las actividades académicas pueden ser mixtas.
Métodología y resultados
La investigadora evaluó trabajos publicados entre 2024 y marzo de 2026 relacionados con el tema, disponibles en las bases de datos Web of Science y Scopus. De más de 1,200 registros identificados inicialmente, se conformó una muestra final de 89 estudios científicos que cumplían con los criterios de selección establecidos. El metaanálisis consideró exclusivamente investigaciones empíricas revisadas por pares que analizaron el impacto de herramientas de IA generativa en estudiantes, docentes o entornos de educación superior.
Los resultados muestran que el impacto de la IA generativa en contextos universitarios no es uniforme ni puede describirse simplemente como positivo o negativo. Alrededor del 40% de las investigaciones reportó efectos favorables sobre el desarrollo de habilidades cognitivas, mientras que cerca de una cuarta parte de la muestra registró resultados mixtos, condicionados por factores externos como el contexto educativo, el grado de supervisión docente o la forma en que la tecnología fue incorporada al proceso de enseñanza.
Efectos positivos y negativos
La revisión encontró que la IA puede fortalecer las capacidades de análisis, la construcción de argumentos, la generación de ideas, el pensamiento divergente, la comprensión de problemas complejos y la identificación de soluciones innovadoras cuando se emplea dentro de actividades estructuradas y acompañadas por orientación pedagógica. Sin embargo, el análisis también reveló que cerca del 43% de los estudios documentó algún efecto potencialmente perjudicial asociado al uso intensivo de estas herramientas sin una guía adecuada.
Modelo de doble mecanismo
La autora propone el «Modelo de doble mecanismo», que sostiene que los efectos positivos o negativos de la IA dependen de factores como su adecuada integración pedagógica, el fortalecimiento de la reflexión estudiantil y la supervisión por parte del profesorado. Para ilustrar esta interpretación, la autora presenta tres escenarios hipotéticos que muestran cómo la IA puede ser utilizada de manera beneficiosa o perjudicial en diferentes contextos académicos.
Limitaciones y conclusiones
La autora reconoce que su trabajo presenta algunas limitaciones, como la falta de estudios longitudinales que puedan dar seguimiento al impacto cognitivo de la IA en estudiantes a largo plazo. Sin embargo, sostiene que su revisión aporta elementos valiosos para enfrentar uno de los principales desafíos pedagógicos derivados del auge de la IA generativa. «La cuestión no es si integrar o no la IA generativa; esa decisión ya se ha tomado, institución por institución, estudiante por estudiante. La cuestión es si las universidades diseñarán esa integración con la deliberación que requiere», concluye.


