La Unión Internacional de Telecomunicaciones lanza la Comisión Global de Inteligencia Artificial para el Bien, con el objetivo de discutir el futuro de la IA y su impacto en la sociedad. La comisión reúne a líderes de gobiernos, empresas y organismos internacionales, pero la representación desproporcionada de empresas tecnológicas genera preocupación.
La creación de la Comisión Global de IA para el Bien
La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) anunció el 2 de julio la creación de la Comisión Global de Inteligencia Artificial para el Bien (AI for Good Global Commission), una iniciativa para discutir el futuro de la IA y su impacto en la sociedad. La comisión se reúne por primera vez el 8 de julio durante la Cumbre Mundial de IA para el Bien en Ginebra.
La composición de la comisión
La comisión está integrada por 44 miembros, entre ellos presidentes, ministros, representantes de organismos multilaterales y líderes de empresas que participan en áreas clave para el desarrollo de la IA. Paul Kagame, presidente de Ruanda, y Marc Benioff, director ejecutivo de Salesforce, copresidirán la comisión. Sin embargo, la lista de integrantes muestra una representación desproporcionada de empresas tecnológicas, con 27 representantes de empresas o fondos de inversión, mientras que solo 8 representan a gobiernos y 7 a organismos internacionales.
Objetivos de la comisión
La UIT plantea que la comisión buscará ampliar el acceso a la IA, fortalecer la confianza en esta tecnología y encontrar vías prácticas para que contribuya a resolver desafíos sociales y económicos. El objetivo es reunir a líderes de gobiernos, empresas y organizaciones internacionales para aprovechar el potencial de la IA, garantizando al mismo tiempo la participación de los países en desarrollo.
Preocupaciones sobre la representación y la concentración tecnológica
La representación desproporcionada de empresas tecnológicas en la comisión genera preocupación sobre la concentración tecnológica y la influencia de las corporaciones en la toma de decisiones. La UIT asegura que la comisión conectará a quienes construyen tecnología, la despliegan a gran escala, diseñan políticas y representan comunidades, pero la integración inicial está formada por gobiernos, organismos internacionales, empresas, fundaciones y organizaciones empresariales, sin incluir organizaciones especializadas en derechos digitales, sindicatos o asociaciones de trabajadores de datos.
Críticas y controversias
La comisión ha generado críticas y controversias, incluyendo una carta de más de 30 organizaciones que expresan preocupación sobre la representación y la concentración tecnológica. El Foro Global de Justicia Digital y la Alianza del Sur Global también han cuestionado el enfoque de la comisión y han pedido un enfoque de IA liderado por el Sur Global, basado en derechos, límites planetarios y justicia intergeneracional.
Desafíos y oportunidades
La comisión enfrenta desafíos y oportunidades en su objetivo de ampliar el acceso a la IA y llevar sus beneficios a más países y comunidades. La primera reunión de la comisión permitirá evaluar si los objetivos se traducen en compromisos públicos con responsables, plazos, financiamiento y mecanismos de seguimiento. También permitirá observar si la comisión abre espacio para voces fuera de la lista fundadora y si transparenta cómo definirá sus prioridades.


