La utilización de maquinaria en la industria aumentó ligeramente en abril, aunque sigue en niveles bajos. El sector fabril utilizó el 59,9% de sus instalaciones, un 1,3% más que en el mismo mes del año pasado.
La industria argentina mostró una ligera mejora en la utilización de maquinaria en abril, según el informe de la Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII) publicado por el Indec. El sector fabril utilizó el 59,9% de sus instalaciones, lo que representa un aumento de 1,3 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes del año pasado.
Sin embargo, este aumento es aún insuficiente para alcanzar los niveles óptimos de utilización de maquinaria, que se estima que se encuentran entre el 70% y el 80%. La industria sigue operando por debajo de su capacidad, lo que se refleja en la caída del empleo industrial en el sector.
El director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, destacó que «la capacidad instalada de la industria se mantuvo estancada en abril y permanece 5,5 puntos por debajo del promedio enero del 2021 y noviembre del 2023». Letcher también señaló que desde el inicio de la gestión de Milei, la industria opera en promedio 7,6 puntos por debajo del nivel registrado entre enero de 2021 y noviembre de 2023.
La menor utilización de maquinarias en la industria se correlaciona con la caída del empleo en el sector fabril, según destacó el exdirector de la UIA y titular de la consultora I+D, Diego Coatz. Coatz señaló que «la industria y la construcción explican buena parte del deterioro. Se destruye empleo formal en sectores intensivos en trabajo y crece la salida vía informalidad, cuentapropismo y ocupaciones de baja productividad».
La Fundación Capital también resaltó que la economía argentina está experimentando un crecimiento desigual, con sectores como el agro, la minería y la intermediación financiera liderando el crecimiento, mientras que el comercio, la construcción y la industria siguen por debajo de los niveles de 2023. La industria en particular enfrenta desafíos como la demanda local débil, los costos elevados y la competencia internacional, lo que afecta su dinámica manufacturera.
En este sentido, un informe de McKinsey destacó que los exportadores chinos redujeron los precios de los bienes intermedios y de capital, lo que puede afectar la competitividad de la industria argentina en el mercado internacional. En resumen, aunque la industria argentina mostró una ligera mejora en abril, sigue enfrentando desafíos importantes para recuperar su capacidad de producción y empleo.

