Japón ha aprobado una reforma significativa de su Ley Imperial para garantizar la sucesión al trono, aunque sigue sin permitir que las mujeres accedan al trono. La reforma busca asegurar la continuidad de la familia real en un momento en que la población del país envejece y disminuye.
Reforma de la Ley Imperial
Por primera vez desde 1947, Japón ha realizado una reforma importante de su Ley Imperial para garantizar la sucesión al trono. La familia real japonesa se enfrenta a una disminución en su número de miembros, lo que ha llevado a la necesidad de esta reforma. Sin embargo, la nueva ley sigue sin permitir que las mujeres accedan al trono, lo que significa que la princesa Aiko, de 24 años e hija del emperador Naruhito, no podrá reinar a pesar de su popularidad.
Cambios en la Ley Imperial
Los principales cambios en la ley incluyen la posibilidad de adoptar a descendientes varones de antiguas ramas familiares excluidas de la Casa Imperial. Además, las mujeres podrán mantener su estatus imperial si se casan con plebeyos. La reforma, aprobada por la Cámara de Consejeros del Parlamento japonés con 184 votos a favor y 57 en contra, ha sido impulsada por la coalición conservadora del Gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi.
Objetivos de la Reforma
La primera ministra Takaichi ha explicado que el objetivo de la reforma es garantizar que haya «un número estable de miembros de la familia real». La reforma abre la puerta a que los varones solteros mayores de 15 años pertenecientes a las 11 ramas familiares que fueron excluidas en 1947 puedan ser considerados integrantes de la familia imperial. Sin embargo, ellos no podrán acceder al Trono del Crisantemo, pero sí sus descendientes masculinos.
Contexto Demográfico
La reforma se produce en un momento en que Japón se enfrenta a una crisis demográfica. El país tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, y en 2024 registró un millón de muertes más que nacimientos. La población del país ha disminuido significativamente, con solo 686.061 nacimientos en 2024, mientras que casi 1,6 millones de personas fallecieron. Esto ha llevado a un envejecimiento de la población y una disminución en el número de personas en edad laboral.
Implicaciones para la Familia Real
La familia imperial japonesa tiene actualmente 16 integrantes, de los que 11 son mujeres. El emperador Naruhito, de 66 años, solo tiene tres herederos posibles: su hermano Fumihito, de 60 años; su sobrino Hisahito, de 19 años; o su tío, el príncipe Masahito de Hitachi. La reforma de la Ley Imperial busca asegurar la continuidad de la familia real en un momento en que la población del país envejece y disminuye.


