El gobierno de Javier Milei inicia su operativo para las elecciones de 2027, buscando construir alianzas con gobernadores y colectoras para asegurar su reelección. Mientras, la vicepresidenta Victoria Villarruel y Patricia Bullrich emergen como posibles candidatas alternativas.
El gobierno de Javier Milei ha iniciado su operativo para las elecciones de 2027, con el objetivo de construir alianzas con gobernadores y colectoras para asegurar su reelección. Según encuestas recientes, Milei cuenta con un piso de 30% de apoyo, pero enfrenta un nivel de rechazo superior a su aprobación.
En este contexto, el equipo de Milei ha comenzado a negociar con gobernadores de diferentes provincias, ofreciéndoles recursos y apoyo en las elecciones locales a cambio de su respaldo en la elección presidencial. La foto de 13 gobernadores sentados en la Casa Histórica de Tucumán el 8 de julio por la noche muestra la buena predisposición de los mandatarios provinciales para negociar con el gobierno.
Las conversaciones se aceleraron tras la salida de Manuel Adorni, y están siendo lideradas por Diego Santilli con la supervisión de Karina Milei. Los gobernadores piden recursos y que La Libertad Avanza (LLA) juegue a media máquina en las elecciones locales, donde buscan reelecciones o dar continuidad a sus proyectos. A cambio, ofrecen apoyo en la elección presidencial y la posibilidad de reinstaurar colectoras, que permitirían a los mandatarios colgar candidatos a legisladores nacionales en la boleta única.
Sin embargo, no todos los gobernadores están dispuestos a acompañar las colectoras. Algunos, como el catamarqueño Raúl Jalil, se manifestaron en contra de las primarias, mientras que otros, como el tucumano Osvaldo Jaldo, quieren mantener las PASO. La situación es compleja, y el equipo de Milei debe navegar en un escenario donde cada gobernador tiene sus propias necesidades y objetivos.
En este contexto, la vicepresidenta Victoria Villarruel emerge como una figura clave. Villarruel tiene una oportunidad de apropiarse del capital simbólico de la honestidad y la transparencia, que Milei ha perdido en los últimos meses. La vicepresidenta ha comenzado a armar su propia agenda, y se ha mostrado en desacuerdo con algunas de las políticas del gobierno.
Otra figura que emerge como posible candidata alternativa es Patricia Bullrich. Bullrich tiene aspiraciones electorales y sabe que 2027 puede ser su última chance. La exministra de Seguridad ha comenzado a moverse con olfato defensivo, intuyendo que está en la mira de Karina Milei tras la jugada estratégica con la que puso presión a Milei en el caso Adorni.
Una encuesta de Management & Fit muestra a Bullrich como líder, seguida por Axel Kicillof. Milei recién aparece séptimo, y Villarruel es la dirigente con menor desaprobación. La situación es compleja, y el equipo de Milei debe encontrar la forma de sostener las expectativas ancladas en el frente económico.
El equipo económico ha dado certezas respecto de la acumulación de reservas para hacer frente al muro de vencimientos de este año y parte de 2027. El objetivo es que la mejora de la macro llegue a la micro, y que el plan económico funcione para que Milei tenga una plataforma para disputar otro mandato. Si el plan funciona, tendrá una oportunidad de reelección. Si no, ya no podrá apoyarse en el magnetismo del outsider, y competirá como un político más, obligado a construir alianzas para intentar ganar una segunda vuelta.

