Un equipo de científicos argentinos desarrolló un método innovador para extraer litio de manera más eficiente y sustentable, y busca financiamiento para escalar el proyecto. La tecnología podría revolucionar la industria del litio en el país.
Hace una década, el científico Ernesto Calvo desarrolló un método pionero para extraer litio de manera más sustentable y eficaz, por el que obtuvo un premio internacional y fue patentado por el Conicet. En base a esa línea de investigación, se diseñó una aplicación de valor comercial: un reactor de laboratorio que ya está en condiciones de ser probado en el ámbito productivo.
La startup Litiar, creada el año pasado, busca financiamiento para adaptar y escalar el dispositivo a nivel industrial. «Somos la primera y única empresa del país que se dedica al desarrollo de extracción electroquímica directa de litio», afirma Calvo, investigador superior del Conicet ad honorem y cofundador de Litiar. «Nuestro sistema permite obtener litio en horas, es más eficiente, usa menos agua y energía eléctrica, y no emplea químicos contaminantes».
El reactor de Litiar opera mediante procesos electroquímicos que se inducen en un reactor que trabaja de manera continua. La tecnología utiliza energía eléctrica para seleccionar y liberar cloruro de litio en grados crecientes de concentración, lo que permite obtener el mineral de manera más eficiente y sustentable.
La empresa busca inversiones para construir una planta piloto que pueda producir 20 toneladas de litio por año, lo que demostraría el funcionamiento de la tecnología a escala industrial. «Necesitamos US$ 5 millones para construir la planta piloto», expresa Calvo. «Pero el escalado de la tecnología no es un proceso lineal, se puede ir probando desde una pequeña planta piloto instalada en un yacimiento junto a una pileta para recuperar el litio que se pierde en algunas etapas del sistema de evaporación».
La Argentina es uno de los principales productores de litio del mundo, y la tecnología de Litiar podría revolucionar la industria del mineral en el país. «Desarrollar baterías es complejo, yo creo que no se puede competir», afirma Calvo. «Pero sí podemos desarrollar tecnologías de extracción que sean competitivas, eso tiene un gran valor comercial».
El objetivo de Litiar es generar una empresa con un equipo de gente joven y desarrollar tecnologías de extracción que sean competitivas. «Si captamos inversiones, podemos contratar más gente y avanzar más rápido», sostiene Calvo. «La idea es que Litiar sea una empresa argentina, con participación de otros socios como accionistas y profesionales, ingenieros y científicos: un equipo que genere riqueza desde el conocimiento y le dé continuidad futura al proyecto».

