La recaudación tributaria en junio registró una caída del 7,5% real interanual, lo que obliga al Gobierno a ajustar el gasto y los pagos. Esto impacta en la actividad económica y la recaudación.
La recaudación tributaria en Argentina continuó mostrando una tendencia negativa en junio, con una caída del 7,5% real interanual. Esto se debe a la inflación proyectada en torno al 1,9% para ese mes. Aunque hubo un impacto negativo en los impuestos relacionados con la actividad y el consumo, como el IVA DGI, que registró una baja real del 4,1% anual, el impacto más significativo provino de la baja de retenciones al agro y la liquidación relativamente menor durante el mes.
Los analistas describen esta situación como un círculo vicioso, donde el ajuste del gasto reduce la demanda agregada, impacta en la actividad económica y, a su vez, reduce la recaudación. Esto obliga a realizar más recortes en el gasto público para cumplir con las expectativas del mercado y las metas de superávit primario establecidas por el FMI. Esta situación sigue afectando la actividad económica y generando menos recaudación.
En junio, la recaudación tributaria totalizó $20 billones, lo que representa un aumento del 23,7% interanual nominal respecto a los ingresos del mismo mes del año pasado. Sin embargo, este aumento está por debajo de la inflación del 33,6% registrada en el mismo período. La caída real de la recaudación fue del 7,5% anual.
El impacto clave en la recaudación durante el mes fue la baja de las retenciones y la menor liquidación del agro. Los ingresos por derechos de exportación cayeron un 27,8% nominal real, lo que implica una contracción real del 45,9% anual. Si las retenciones hubieran crecido al mismo ritmo que la inflación, habrían dejado ingresos por $1,6 billones, pero en realidad solo recaudaron $881.128 millones. Esto significó una pérdida de $748.000 millones para el fisco.
Además, el IVA DGI aumentó un 28,1% nominal anual, lo que implica una baja real del 4,1% anual. Si este impuesto hubiera crecido al mismo ritmo que la inflación interanual del 33,6%, se habrían recaudado $4,9 billones, en lugar de los $4,7 billones que se recaudaron. Esto representa una pérdida de alrededor de $200.000 millones.
En resumen, la recaudación tributaria en junio muestra una tendencia negativa, lo que obliga al Gobierno a ajustar el gasto y los pagos, impactando en la actividad económica y la recaudación. Esto refleja la compleja situación económica actual y la necesidad de encontrar soluciones para revertir esta tendencia.

