El ejercicio aéreo Salitre 2026 refleja la transformación de la superioridad aérea en América Latina, con un enfoque en el dominio digital y la interoperabilidad multinacional. La Argentina participa con capacidades limitadas, mientras que otras fuerzas aéreas de la región avanzan hacia conceptos multidominio.
El ejercicio aéreo Salitre, que se inició en 2004, ha evolucionado significativamente a lo largo de los años. Lo que comenzó como un entrenamiento multinacional para mejorar la interoperabilidad entre aeronaves de combate bajo estándares OTAN, hoy incorpora una dimensión adicional: el dominio digital. Esta evolución refleja la transformación doctrinaria que atraviesan las fuerzas aéreas de América Latina frente a un escenario estratégico cada vez más complejo.
La primera edición de Salitre, realizada en la Base Aérea Los Cóndores de Iquique, tuvo como objetivo preparar a las fuerzas participantes para operaciones combinadas en contextos de crisis internacionales y eventuales misiones bajo mandato de las Naciones Unidas. En aquel momento, la prioridad estaba centrada en la coordinación táctica de medios aéreos tradicionales, donde cazas, aviones de alerta temprana, aeronaves cisterna y helicópteros debían operar bajo procedimientos comunes.
A lo largo de los años, Salitre ha consolidado el proceso de profesionalización regional. La llegada de plataformas de mayor sofisticación tecnológica, como los F-15 Eagle estadounidenses y los Mirage 2000 franceses, permitió elevar el nivel de complejidad operativa. La incorporación de la «Célula Espacial» en Salitre 2022 marcó un punto de inflexión estratégica, ya que las capacidades satelitales fueron incorporadas de manera directa a la conducción de las operaciones aéreas.
Sin embargo, la Argentina llega a Salitre 2026 con capacidades limitadas debido a décadas de desinversión en defensa y una prolongada postergación de los programas de reequipamiento militar. La Fuerza Aérea Argentina participa con el IA-63 Pampa, una aeronave concebida principalmente para entrenamiento avanzado y ataque liviano. La situación de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) también es un factor limitante, ya que su crisis operativa y financiera ha impactado directamente sobre las capacidades de sostenimiento de la flota IA-63 Pampa.
La edición de Salitre 2026 adopta plenamente el enfoque multidominio, una doctrina impulsada por las principales potencias militares occidentales que busca integrar en una misma arquitectura operacional los ámbitos terrestre, aéreo, marítimo, espacial y cibernético. La principal novedad será la incorporación de escenarios de ciberataque que afectarán el desarrollo de las operaciones de la coalición.
La superioridad aérea sigue siendo un objetivo central, pero ahora depende también de quién logre controlar el flujo de datos que sostiene toda la arquitectura operacional. La eficacia militar depende tanto de la calidad de las plataformas como de la capacidad para proteger y explotar la información que circula por redes seguras. Salitre 2026 es una plataforma regional para ensayar las formas de guerra del siglo XXI, donde la información, los satélites y las redes digitales son tan decisivos como los cazas que despegan desde la pista.

