Los senadores enfrentan una polémica por el aumento de sus dietas a $12 millones, pese a que varios bloques rechazan el incremento. El mecanismo de actualización automática vigente en la Cámara alta es el responsable del aumento.
La polémica en el Senado
Los senadores entraron en receso invernal con una nueva polémica sobre sus dietas. Los trabajadores legislativos acordaron un incremento salarial acumulado del 6,6%, lo que arrastrará de manera automática a las dietas de los senadores hasta los $12 millones de pesos. Este aumento se debe al mecanismo de actualización automática vigente en la Cámara alta, que establece que cada vez que se ajustan los sueldos de los empleados legislativos, sube en la misma proporción el valor de los módulos que componen la remuneración de los senadores.
Rechazo de varios bloques
No obstante, varios bloques políticos han rechazado el incremento. El bloque libertario en el Senado confirmó que sus legisladores optarán por donar el aumento de sus sueldos a entidades benéficas o instituciones públicas provinciales. De igual manera, el bloque radical, liderado por Eduardo Vischi, mantendrá su criterio de no aceptar el aumento de las dietas. «Esos incrementos acordados, toda vez necesarios para acompañar el esfuerzo de los trabajadores que permiten desarrollar nuestras tareas en el Congreso, entendemos que no deberían implicar mejoras para los legisladores», sostuvo Vischi en marzo pasado.
Acuerdo salarial y críticas
El acuerdo salarial fue firmado el 17 de julio por los secretarios parlamentarios y los dirigentes sindicales de APL, ATE y UPCN. Durante la firma del acta, la Asociación del Personal Legislativo (APL) reclamó la creación de una comisión reguladora para revisar la situación de las categorías más bajas y cuestionó un plus económico otorgado por la presidencia de la Cámara de Diputados. «Tenemos la obligación de hacer valer el pilar fundamental de la justicia laboral: igual remuneración por igual tarea», señaló el comunicado firmado por los dirigentes sindicales.
Diferencias con la Cámara de Diputados
Es importante destacar que, en la Cámara de Diputados, no existe un mecanismo similar de enganche entre las dietas y los aumentos de los trabajadores legislativos. Allí, los porcentajes de incremento de las dietas quedan a discreción de la presidencia de la Cámara, actualmente en manos de Martín Menem. Como resultado, la dieta en bruto de los diputados nacionales asciende a $7 millones de pesos, un 40% menos que la de los senadores.

