El Gobierno logró renovar deuda y destrabar fondos clave, mientras los dólares financieros profundizaron su tendencia a la baja.
En una jornada marcada por señales positivas desde el frente externo y una gestión eficiente de la deuda local, Argentina consolidó este jueves un escenario de estabilidad financiera. Los dos pilares del día fueron la aprobación de la revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y una exitosa licitación de títulos llevada adelante por la Secretaría de Finanzas.
La validación técnica del FMI permitirá liberar un desembolso cercano a los US$ 1.000 millones, fondos que habían quedado bajo la lupa debido a las dificultades previas para cumplir con la meta de acumulación de reservas en el Banco Central. Este espaldarazo internacional actuó como un bálsamo para los mercados, que respondieron con una mejora en la cotización de los títulos públicos.
Éxito en la licitación de deuda
En el plano doméstico, el Ministerio de Economía, a través de la gestión de Federico Furiase, logró un resultado que superó las expectativas. Frente a vencimientos por $ 8,3 billones, el Gobierno logró colocar papeles por un total de $ 9,9 billones. Esta sobrecolocación no solo permitió cubrir los compromisos inmediatos, sino que también retiró liquidez del mercado por unos $ 1,6 billones.
El menú de instrumentos fue diversificado:
- Tasa Fija: Se colocó una Lecap (Letra de Capitalización) al 26,8% anual con vencimiento en agosto de 2026.
- Ajuste por Inflación (CER): Los bonos indexados pagaron tasas reales de entre el 7,6% y 7,9% sobre el costo de vida.
- Dólar Linked: Se capturaron fondos con un rendimiento de tipo de cambio más 8,5%.
Además, destacó la colocación de Bonares en dólares (2027 y 2028) por un total de US$ 296 millones, logrando reducir el costo de financiamiento en el mercado local respecto a licitaciones anteriores.
Pax cambiaria y el desafío de las reservas
El mercado de divisas vivió una jornada de absoluta tranquilidad. El dólar blue se mantuvo estable en los $ 1.410, mientras que los dólares financieros mostraron retrocesos significativos: el MEP cayó a $ 1.401,41 y el Contado con Liquidación (CCL) cedió hasta los $ 1.457,12. Con un dólar oficial en $ 1.388,70, la brecha cambiaria con el paralelo se redujo a un mínimo del 2%.
Pese a que el BCRA compró US$ 128 millones en el mercado mayorista, las reservas brutas cerraron con una caída de US$ 246 millones. Este saldo negativo se explica por el pago de vencimientos de deuda, la baja en el precio internacional del oro y un ritmo de liquidación del sector agroexportador que todavía se muestra cauteloso.
Contraste bursátil: Wall Street vuela, el Merval sufre
Mientras en Nueva York el S&P 500 alcanzó un nuevo récord histórico (acumula un alza del 11% en abril ante expectativas de desescalada en Medio Oriente), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires no logra levantar cabeza. El índice Merval retrocedió un 1,1%, afectado por la incertidumbre que generan la persistente inflación y los conflictos en áreas sensibles como el PAMI.
En el mercado de bonos soberanos, la tendencia fue inversa. La firmeza de los títulos permitió que el Riesgo País descendiera levemente hasta los 518 puntos básicos. Proyecciones de entidades como Morgan Stanley, que vislumbran un superávit de cuenta corriente para fin de año, sostienen el interés de los inversores por la deuda argentina.
Finalmente, en el terreno de los commodities, la distensión geopolítica empujó a la baja al petróleo y al gas, mientras que en el mercado de criptoactivos, el Bitcoin continuó su racha alcista rompiendo nuevas barreras de resistencia, acompañado por una mejora generalizada en las denominadas «altcoins».


