En un paso estratégico para posicionar a la minería argentina en la vanguardia tecnológica global, el Gobierno de Catamarca selló una alianza con la firma estadounidense American Minerals LLC. El acuerdo, formalizado en Estados Unidos, apunta a la prospección y eventual desarrollo de tierras raras y otros minerales estratégicos, fundamentales para la transición energética y la industria de defensa.
La rúbrica del convenio estuvo a cargo del gobernador Raúl Jalil y el CEO de la compañía, Sergio Rotondo. Del lado provincial, la ejecución técnica recaerá sobre la empresa estatal Catamarca Minera y Energética (CAMYEN) y el Ministerio de Minería local. El objetivo central es identificar yacimientos de elementos que hoy presentan una altísima demanda y escasa oferta a nivel mundial, dada su aplicación en superconductores, imanes de alta potencia y dispositivos tecnológicos de última generación.
Una cooperación técnica y financiera
El esquema de trabajo establece una división de aportes clara: American Minerals LLC pondrá a disposición su expertise técnico para estudios preliminares, muestreos certificados y metodologías de prospección avanzada. Además, la empresa asumirá el financiamiento de estas etapas iniciales de investigación.
Por su parte, la provincia de Catamarca suministrará la base de datos geológica y los mapeos previos, trabajando en conjunto con el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR). Esta sinergia busca reducir los tiempos de exploración y determinar con precisión la viabilidad económica de los proyectos en suelo catamarqueño.
Marco legal y compromiso social
Un dato no menor es que este entendimiento se encuadra en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y bajo el paraguas del Memorándum de Entendimiento firmado entre Argentina y Estados Unidos en agosto de 2024. Este último acuerdo binacional busca garantizar cadenas de suministro seguras para minerales críticos, restando dependencia de los mercados asiáticos que actualmente dominan el sector de las tierras raras.
Finalmente, el convenio contempla ejes de responsabilidad social. Se incluyeron cláusulas específicas para garantizar el respeto a los derechos de los pueblos originarios y el fomento del empleo local. El próximo paso será definir las áreas geográficas prioritarias para dar inicio a los programas de estudio aprobados por ambas partes.


