Una misión del Fondo Monetario Internacional ya se encuentra en la Argentina para revisar el cumplimiento de las metas del programa firmado con el gobierno de Javier Milei durante el primer trimestre de 2025. La visita marca un nuevo capítulo del monitoreo internacional sobre un esquema económico que busca dejar atrás años de manipulación, déficit crónico y estadísticas dibujadas.
La comitiva está encabezada por Luis Cubeddu, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, y por Bikas Joshi, jefe de misión para la Argentina. El objetivo es evaluar el desempeño fiscal, monetario y financiero del programa acordado, en un contexto de fuerte reordenamiento macroeconómico.
El arribo de los técnicos del Fondo coincide con una decisión política de alto impacto: la salida de Marco Lavagna del INDEC, luego de un choque directo con el Ejecutivo por la actualización de la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Lavagna impulsaba aplicar la nueva fórmula de cálculo de la inflación de manera inmediata, a partir de este año. Sin embargo, desde el Gobierno —con Milei y el ministro de Economía Luis Caputo al frente— sostienen que cambiar las reglas en medio del proceso de normalización de precios no solo distorsiona la lectura de la inflación, sino que reproduce viejas prácticas de maquillaje estadístico.
La postura oficial es clara: primero ordenar la economía real, luego actualizar metodologías. Todo lo contrario a lo que ocurrió durante años, cuando el INDEC fue utilizado como herramienta política para negar la inflación mientras los precios explotaban en la calle.
En este contexto, la presencia del FMI no solo implica una revisión técnica de metas, sino también un test institucional: un Gobierno que expone números reales, toma decisiones incómodas y rompe con la cultura de la mentira estadística frente a un organismo que conoce de sobra el costo de los relatos.
El mensaje hacia afuera es inequívoco: se terminó el doble estándar. Y hacia adentro, también: los organismos técnicos dejan de ser trincheras políticas y vuelven a cumplir su función.


