El Ministerio de Capital Humano, bajo la conducción de Sandra Pettovello, confirmó el fin del programa Volver al Trabajo (VAT). La medida marca el cierre de un ciclo para la iniciativa que había reemplazado al antiguo Potenciar Trabajo y, según explicaron fuentes oficiales, la interrupción del esquema no es una decisión imprevista, sino que responde al cumplimiento del plazo de dos años estipulado en su diseño original.
Con la liquidación de la última asignación mensual durante el mes de abril, el Ejecutivo da por concluida esta etapa de transición. Desde la Casa Rosada sostienen que esta decisión es parte de una reestructuración profunda del gasto social, orientada a eliminar la intermediación de los movimientos sociales y a priorizar la asistencia directa a los beneficiarios.
El programa VAT nació con el objetivo de fomentar la inserción en el mercado laboral formal, permitiendo a los beneficiarios capacitarse a través de la Subsecretaría de Empleo y Formación Laboral sin perder el beneficio al conseguir un empleo registrado. Ahora, tras su finalización, el Gobierno busca reconvertir esa ayuda en un sistema de vouchers para cursos de oficios. Estos cupones educativos permitirán que los titulares accedan a formación profesional específica, buscando mejorar su competitividad en el sector privado.
Para compensar la salida de estos programas, la cartera de Capital Humano enfatizó el refuerzo presupuestario en las transferencias directas de las redes de contención vigentes. En este sentido, destacaron que la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo registraron incrementos del 561%, mientras que la Tarjeta Alimentar fue actualizada en un 137,5%, cifras que buscan mitigar el impacto de la inflación en los sectores más vulnerables.
La desaparición de los programas con intermediarios ha generado una fuerte resistencia por parte de las organizaciones sociales, que en los últimos días intensificaron las protestas y reclamos en las calles. No obstante, el discurso oficial se mantiene firme: el objetivo es consolidar un modelo que incentive la cultura del trabajo y desarticule lo que el oficialismo denomina «la industria de la ayuda social», enfocando los recursos públicos en resultados medibles y transparencia administrativa.




