El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó el lanzamiento de un esquema de incentivos superador al actual Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Bajo la denominación de «Súper RIGI», la iniciativa busca profundizar la industrialización de los recursos naturales del país y atraer capitales en sectores tecnológicos y productivos que hoy no tienen presencia en el mercado local.
Según explicó el funcionario en una rueda de prensa en Casa Rosada, el objetivo es generar una estructura de beneficios aún más agresiva para fomentar el empleo y potenciar las exportaciones. El enfoque estará puesto en industrias de vanguardia, tales como la fabricación de baterías de litio, vehículos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y el procesamiento de uranio.
Si bien el RIGI original —aprobado en la Ley Bases— ya ofrecía condiciones atractivas, el nuevo proyecto eleva la apuesta en materia de competitividad fiscal. Entre los puntos más destacados que trascendieron del borrador oficial se encuentran:
- Impuesto a las Ganancias: La alícuota se reduciría al 15%, frente al 25% que establece el régimen vigente.
- Amortización acelerada: Se permitiría deducir el 60% de la inversión durante el primer año, y el 40% restante dividido equitativamente en los dos años siguientes.
- Aranceles cero: Se prevé una exención total de aranceles de importación para todos los insumos y bienes relacionados con la producción, eliminando las «zonas grises» normativas que existen actualmente.
- Presión provincial y municipal: El proyecto establecería un tope del 0,5% para Ingresos Brutos en las provincias adheridas y limitaría el cobro de tasas municipales sobre las ventas, tratándolas como impuestos encubiertos.
El presidente Javier Milei respaldó la medida a través de sus redes sociales, calificándola como una «mega bomba» económica para impulsar sectores dinámicos. Por su parte, Caputo y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, mantuvieron reuniones con directivos de Chevron, quienes ya anticiparon el envío de un nuevo proyecto bajo este marco normativo por un monto superior a los 10.000 millones de dólares.
Hasta el momento, el RIGI tradicional ha mostrado una respuesta contundente. Datos del Comité de Evaluación indican que las iniciativas presentadas suman un total de 94.965 millones de dólares. De ese total, ya se encuentran aprobados proyectos por más de 27.000 millones, concentrados principalmente en energía y minería.
El nuevo esquema mantendría la premisa de la estabilidad fiscal por 30 años, protegiendo a los inversores ante posibles cambios en la carga tributaria o la creación de nuevos gravámenes. Aunque el monto mínimo de inversión para el «Súper RIGI» aún no ha sido formalmente comunicado, se espera que la cifra se defina en los próximos días, antes de que el texto ingrese para su debate parlamentario.
Con esta herramienta, el Palacio de Hacienda busca no solo captar divisas, sino transformar la matriz productiva argentina, permitiendo que el país pase de ser un exportador de materias primas a un polo de desarrollo industrial tecnológico.


