La jornada financiera de este jueves refleja un escenario de fuerte inestabilidad para la Argentina, marcado por una combinación de factores externos y tensiones domésticas. El riesgo país registró uno de sus incrementos más bruscos en lo que va del año, posicionándose en los 632 puntos básicos, lo que representa un salto del 3,6% respecto a la rueda previa.
Este indicador, elaborado por el JP Morgan, no alcanzaba niveles tan altos desde mediados de diciembre pasado. El clima de incertidumbre global, alimentado por la prolongación del conflicto bélico en Medio Oriente —que ya transita su vigésimo día—, continúa castigando a los activos de mercados emergentes.
El desplome del oro: un golpe inesperado al Banco Central
Uno de los datos más llamativos y perjudiciales para la autoridad monetaria es la estrepitosa caída en la cotización del oro. A contramano de su comportamiento histórico como activo de refugio ante guerras, el metal precioso sufrió un derrumbe superior al 10% en las últimas tres semanas.
Esta dinámica responde principalmente a la postura de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), que mantiene tasas de interés elevadas, tentando a los grandes inversores hacia otros instrumentos financieros. Para la Argentina, esto se traduce en una erosión directa de las reservas internacionales, ya que el oro representa una porción estratégica de los activos que respaldan el balance del Banco Central.
YPF, el único respiro en un mercado en rojo
En medio del pesimismo generalizado, la nota positiva la dio YPF. Tras el fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York que suspendió las demandas contra el país hasta resolver la cuestión de fondo, las acciones de la petrolera estatal traccionaron al alza.
- En la Bolsa de Buenos Aires, el papel de YPF subió un 3,74%.
- En Wall Street, los ADRs de la compañía lideraron las subas con un incremento del 4,1%.
- Otros activos como Cresud (+1,99%) y TGS (+1,73%) también lograron cerrar en terreno positivo, mitigando la caída del índice S&P Merval.
Panorama cambiario y bonos
El mercado de cambios mostró una tendencia alcista en el segmentoista. El dólar mayorista cotizó a $1.399, mientras que la brecha cambiaria se mantiene en torno al 17%. Por su parte, el dólar blue conservó su valor de $1.435, operando en sintonía con las cotizaciones financieras como el MEP ($1.421).
La contracara se vio en la renta fija: los bonos soberanos en dólares sufrieron bajas de hasta el 1,49% (en el caso del AL35), reflejando la desconfianza de los inversores ante el panorama fiscal y el contexto internacional.
Commodities y mercados globales
El petróleo continúa con una volatilidad extrema debido a las tensiones geopolíticas. El barril de Brent, referencia clave para el mercado local, subió un 3,35% para ubicarse por encima de los USD 110. En contraste, los mercados de referencia en Nueva York (Dow Jones y Nasdaq) y las principales bolsas europeas cerraron con pérdidas generalizadas, en una jornada donde la cautela fue la regla.


