Tras una fuerte presión del sistema bancario, el Gobierno decidió dejar afuera de la reforma laboral el artículo que habilitaba a los trabajadores a elegir cobrar sus salarios en billeteras virtuales.
La medida implica que se mantiene la obligación de acreditar los sueldos en bancos, tal como establece hoy la Ley de Contrato de Trabajo, y expone una interna dentro del oficialismo sobre cómo regular el corazón del sistema de pagos.
- El punto en disputa era el artículo 35 del proyecto enviado en diciembre, que reemplazaba al artículo 124 de la ley vigente.
- Detrás del tironeo hay más de 10 millones de cuentas sueldo en juego.
- Mientras las fintech presionaron para abrir el esquema, los bancos desplegaron una ofensiva pública y reservada para que el tema no llegue al recinto en la negociación que conduce Patricia Bullrich con los senadores.
Del lado fintech, Marcos Galperin encabezó el reclamo con el argumento de que 8 de cada 10 argentinos ya usan billeteras virtuales para su vida financiera. En X, el fundador de Mercado Libre respaldó un posteo del presidente de Mercado Pago con una consigna clara: «Tu sueldo, tu decisión», cuestionando que las cuentas sueldo bancarias paguen 0% de interés.
La disputa también tuvo un trasfondo político. El cambio había sido impulsado por Federico Sturzenegger y figuró incluso en la Ley Bases original del Gobierno de Javier Milei. Pero en el ala económica prevaleció la mirada de Luis Caputo y del titular del Banco Central, Santiago Bausili, quienes advirtieron sobre la necesidad de no romper puentes con los bancos, considerados una pieza clave del andamiaje financiero oficial.
Los argumentos cruzados fueron determinantes. Las cámaras bancarias alertaron por riesgos jurídicos y sistémicos y sostuvieron que los salarios son la «materia prima del crédito»: si salen del sistema, estiman una caída del stock de préstamos de entre $4 y $6 billones.
Las fintech replicaron que los fondos de las billeteras ya están dentro del sistema financiero, no se prestan y canalizan recursos al mercado de capitales. «Cuidar al usuario es una excusa para cuidar un negocio«, sintetizaron desde el sector.





