La libertad no se delega. Se sostiene.

En El Capital defendemos ideas, no privilegios; datos, no relatos. Si creés en un periodismo independiente, crítico y sin tutelas, sumate como socio. Porque sin lectores libres, no hay prensa libre.

― Publiespacio ―

spot_img

Argentina registró un superávit comercial récord en abril

El saldo positivo alcanzó los USD 2.711 millones impulsado por un fuerte crecimiento de las exportaciones energéticas. Sin embargo, las importaciones de inversión productiva...
InicioENERGÍALa crisis en Medio Oriente sacude el mercado del gas y retrasa...

La crisis en Medio Oriente sacude el mercado del gas y retrasa el suministro global

El panorama energético internacional enfrenta un cambio de escenario drástico. Lo que a principios de este año parecía una tendencia hacia la estabilización de los precios y un suministro fluido de gas natural licuado (GNL) se ha visto truncado por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Según el último Informe del Mercado del Gas de la Agencia Internacional de Energía (AIE), el cierre de facto del Estrecho de Ormuz desde marzo ha inyectado una incertidumbre sin precedentes en los mercados globales.

Esta vía navegable es vital: por ella transita casi el 20% del suministro mundial de GNL. Su bloqueo no solo ha disparado la volatilidad, sino que ha retirado del mercado un volumen de carga esencial, llevando los precios en Asia y Europa a niveles que no se veían desde la crisis de 2022/23.

La crisis no es solo logística. El informe de la AIE detalla que ataques directos a instalaciones en la región han dañado infraestructuras clave de licuefacción, particularmente en Qatar. Se estima que los daños en las plantas cataríes podrían reducir la producción de este país en casi 70.000 millones de metros cúbicos (bcm) para el año 2030, considerando un periodo de reparación de al menos cuatro años.

Este escenario altera las proyecciones a mediano plazo:

  • Retraso en la oferta: La esperada «ola de suministro» global de GNL se postergará al menos dos años.
  • Pérdidas acumuladas: Entre 2026 y 2030, el mercado podría perder unos 120.000 millones de metros cúbicos de GNL debido a la combinación de interrupciones inmediatas y demoras en proyectos de expansión, como el North Field East.
  • Impacto regional: En marzo, la producción mundial de GNL cayó un 8% interanual, con bajas pronunciadas en Qatar y los Emiratos Árabes Unidos que no pudieron ser compensadas totalmente por el crecimiento en Norteamérica.

La respuesta de los grandes importadores no se ha hecho esperar. Ante el encarecimiento del recurso, la demanda en Europa retrocedió un 4% en marzo, ayudada también por una mayor generación eléctrica a través de fuentes renovables. En Asia, varios países han comenzado a implementar políticas de sustitución de combustibles y medidas de ahorro para mitigar el impacto de la escasez.

A pesar de que nuevos proyectos en Norteamérica (como la planta Plaquemines en Luisiana) y África están aportando mayor capacidad, el informe advierte que la flexibilidad del suministro sigue siendo el eslabón más débil. Las recientes tormentas invernales en el hemisferio norte ya habían puesto a prueba los sistemas, demostrando que el gas sigue siendo un respaldo crítico incluso frente al avance de las energías limpias.

En definitiva, la normalización de los equilibrios mundiales que se preveía para los próximos meses queda ahora supeditada a la evolución del conflicto y a la capacidad de los actores internacionales para fortalecer la seguridad energética mediante contratos a largo plazo y una mayor diversificación.