El costo de vida en la Argentina no da tregua y mantiene su inercia. Según el último informe del Indec, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en febrero una suba del 2,9%, calcando el desempeño del mes anterior. Con este dato, la inflación acumulada en los últimos doce meses alcanzó el 33,1%, consolidando una tendencia que ya suma nueve meses sin bajas significativas.
El relevamiento oficial destaca que el rubro con mayor presión sobre el bolsillo de los argentinos durante el segundo mes del año fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que anotó un salto del 6,8%. Este incremento se explica, fundamentalmente, por el ajuste en las tarifas de servicios públicos y gastos relacionados con el hogar.

Detrás se ubicaron los rubros de Alimentos y bebidas no alcohólicas y Bienes y servicios varios, ambos con un incremento del 3,3%. La suba en el sector alimenticio sigue siendo el punto de mayor preocupación para el análisis económico, dado que es la división que más incide en el consumo cotidiano de los sectores medios y bajos.
En el análisis federal, el impacto de los precios no fue uniforme. La región del Noroeste (NOA) encabezó las subas con un 3,5%, posicionándose por encima de la media nacional. En el otro extremo, el Gran Buenos Aires (GBA) presentó la variación más moderada del país, con un registro del 2,6%.

A la par del índice inflacionario, el organismo estadístico actualizó los valores de la Canasta Básica Total (CBT), el indicador que marca la línea de pobreza. En febrero, una familia tipo conformada por dos adultos y dos menores necesitó ingresos por $1.397.671,83 para no ser considerada pobre. Este umbral sufrió un incremento mensual del 2,7%, mientras que en la comparación interanual el salto de la canasta fue del 32,1%.

Informe del INDEC Índice de precios al consumidor


