El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer esta tarde el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a marzo, el cual registró una suba del 3,4%. Con este dato, la inflación minorista mostró una aceleración respecto al 2,9% medido en febrero, quebrando la tendencia de estabilidad que se venía observando en el inicio del año.
De acuerdo al informe oficial, el primer trimestre de 2026 cierra con una variación acumulada del 9,4%. En términos interanuales, el incremento de precios alcanzó el 32,6%, una cifra que refleja el impacto de los ajustes en servicios y el componente estacional propio del tercer mes del año.
Los rubros que más subieron
El salto de marzo estuvo traccionado principalmente por el rubro Educación, que suele registrar sus picos máximos en este período debido al inicio del ciclo lectivo y el ajuste en las cuotas de los colegios privados. Asimismo, los rubros de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles mantuvieron una presión alta sobre el índice general debido a la actualización de tarifas reguladas.
Otro factor determinante en la medición fue el comportamiento de los Combustibles, que sufrieron incrementos superiores al 20% en algunos puntos del país, impactando de forma indirecta en los costos logísticos y de transporte.
Alimentos y comportamiento regional
En cuanto a la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas, si bien mostró una dinámica más moderada en comparación con los servicios, las subas en productos estacionales y carnes impidieron un alivio mayor para los consumidores.
A nivel geográfico, el impacto de la inflación no fue uniforme:
- Las regiones de Cuyo y el Noroeste (NOA) registraron variaciones por encima del promedio nacional.
- En la Patagonia, el costo de vida se vio particularmente afectado por el encarecimiento del transporte y la distribución.
Perspectivas para el corto plazo
Desde el Ministerio de Economía habían anticipado que marzo representaba el desafío más complejo del semestre por factores estacionales. Aunque el dato superó levemente las proyecciones de algunas consultoras privadas —que estimaban un piso del 3%—, el Gobierno confía en que abril marque el regreso a un sendero de desaceleración gradual.
Por su parte, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) sugiere que, de mantenerse la disciplina fiscal y la estabilidad cambiaria, el índice mensual podría perforar el piso del 2% hacia mediados de año. Sin embargo, el mercado sigue con atención la evolución de los precios regulados, que continúan siendo el principal motor de la inercia inflacionaria en este arranque de 2026.
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