El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer hoy las cifras de pobreza e indigencia correspondientes al segundo semestre de 2025, confirmando una marcada tendencia a la baja en los indicadores sociales. Según el informe oficial, el índice de pobreza se ubicó en el 28,2%, una cifra que consolida la recuperación frente a los picos registrados en los últimos años y refleja el impacto de la estabilización económica.
Los datos actuales muestran una mejora significativa respecto al primer semestre de 2025, cuando la pobreza afectaba al 31,6% de la población. Esta reducción de 3,4 puntos porcentuales en apenas seis meses se traduce en una caída aún más drástica si se compara con el 52,9% registrado en la primera mitad de 2024. Por su parte, la indigencia también mostró un retroceso, situándose en el 6,3% de las personas (4,8% de los hogares).
El relevamiento, que abarca los 31 aglomerados urbanos más importantes del país, arroja que el 21% de los hogares argentinos se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Un análisis detallado por franjas etarias revela que, aunque los números mejoran, la vulnerabilidad sigue concentrada en los más jóvenes:
- Infancia (0 a 14 años): El 41,3% permanece bajo la línea de pobreza.
- Jóvenes (15 a 29 años): El indicador alcanza el 32,6%.
- Adultos (30 a 64 años): La pobreza afecta al 24,6%.
- Adultos mayores (más de 65 años): Es el grupo con menor incidencia, con un 9,7%.
La baja de la pobreza fue especialmente notoria en los grandes centros urbanos. En las ciudades con más de 500.000 habitantes, el descenso fue de 3,6 puntos porcentuales. A nivel geográfico, la Patagonia (25,4%) y la Región Pampeana (26,2%) presentan los mejores índices, mientras que el Noreste (32,7%) y Cuyo (32,3%) registran las cifras más elevadas, aunque también en retroceso.
En el Gran Buenos Aires, el conglomerado con mayor densidad poblacional del país, la pobreza se ubicó en el 28,3%, alineada con el promedio nacional.
Esta mejora en los indicadores sociales ocurre en un marco de desaceleración inflacionaria y ordenamiento de las variables macroeconómicas impulsado por la gestión de Javier Milei. Cabe recordar que, al inicio del actual ciclo político en diciembre de 2023, las estimaciones privadas y los datos oficiales proyectaban niveles de pobreza que rozaban el 57%, producto de la devaluación y la inercia del gobierno anterior.
El desplome del índice en casi 30 puntos en dos años responde, según especialistas, a la recuperación del poder adquisitivo del salario formal y a la estabilidad de precios, factores que permitieron que miles de hogares lograran superar el valor de la Canasta Básica Total (CBT), que en Argentina define el límite de la pobreza. Con estos resultados, el Gobierno nacional logra cerrar el 2025 con un balance social positivo, marcando una distancia considerable de los niveles críticos del pasado reciente.


