Desde los Estados Unidos, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, defendió con firmeza el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y envió un mensaje de optimismo al sector inversor. Durante la apertura de la Argentina Week en Nueva York, el funcionario afirmó que el país se encuentra en un proceso avanzado de normalización financiera y que el objetivo central es consolidar el regreso a los mercados internacionales de crédito.
Ante un auditorio compuesto por empresarios y financistas, Adorni destacó que el actual escenario global, aunque desafiante, representa una «oportunidad extra» para la Argentina. En ese contexto, el ministro coordinador subrayó la transformación de las expectativas económicas bajo la actual gestión: «Argentina pasó de ser tierra arrasada a un país de oportunidades», sentenció.
A pesar de reconocer las dificultades del presente, el jefe de Gabinete apeló a una frase histórica para describir la etapa de transición que atraviesa la administración libertaria. «Estamos mal, pero vamos bien», sostuvo, ratificando que el programa económico mantiene una dirección clara hacia la estabilidad macroeconómica.
En su exposición, Adorni proyectó un panorama ambicioso para el corto plazo, señalando que el flujo de inversiones ya es tangible. «Están entrando miles de millones de dólares y apuntamos a que en 2026 la economía crezca más que en los últimos veinte años«, aseguró el funcionario.
Para el Gobierno, la clave del éxito reside en recuperar el acceso al financiamiento externo para terminar de corregir las distorsiones acumuladas. Según el jefe de ministros, una vez que el país logre reinsertarse plenamente en los mercados, se profundizará la regularización de una economía que, a su criterio, fue castigada por años de malas políticas.


