En un nuevo capítulo de su batalla cultural y económica, el presidente Javier Milei encabezó un panel de debate en el Palacio Libertad, donde analizó críticamente la obra «La teoría general del empleo, el interés y el dinero» de John Maynard Keynes. Durante su intervención, el mandatario no ahorró calificativos hacia el economista británico, a quien definió como un «genio del mal» y el «brazo ejecutor de lo siniestro».
Acompañado por el diputado nacional Adrián Ravier y el economista Juan Carlos de Pablo, Milei sostuvo que el modelo keynesiano —que dominó el pensamiento económico tras la crisis de 1929— ha servido históricamente para justificar la planificación centralizada y el control estatal sobre el ahorro y la inversión, limitando así la libertad individual y el crecimiento del sector privado.
El peso del Estado y el ajuste fiscal
Durante su exposición, el jefe de Estado hizo hincapié en que la verdadera presión impositiva reside en el tamaño del sector público. En ese sentido, defendió el ajuste realizado por su gestión, calificándolo como el más grande de la historia argentina. Según sus estimaciones, la reducción del gasto significó «devolverles a los argentinos 100.000 millones de dólares».
«Hicimos el ajuste fiscal más grande de la historia en el menor tiempo posible y, en el proceso, sacamos a 14 millones de personas de la pobreza», aseguró el Presidente, vinculando directamente la baja del déficit con la mejora de los indicadores sociales.
Milei también detalló la ingeniería financiera detrás de su plan, destacando la importancia de mantener fija la base monetaria. Explicó que, al no emitir dinero y absorber el excedente mediante diversas herramientas del Banco Central, la inflación tenderá «inexorablemente» a la baja. Remarcó, además, que su gobierno logró corregir un desequilibrio fiscal acumulado durante 123 años en apenas un mes de gestión.
Críticas a la prensa y respaldo de gabinete
El mandatario dedicó una parte de su discurso a cuestionar la cobertura de los medios de comunicación. Afirmó que existe una marcada «discrepancia entre los datos reales y lo que los medios quieren vender», atribuyendo estas diferencias a una supuesta resistencia de sectores que se ven afectados por el recorte de privilegios y la lucha contra la corrupción.
El acto contó con una fuerte presencia institucional. En las primeras filas se ubicaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y los ministros Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación), Diego Santilli (Interior) y Patricia Bullrich (Seguridad). También asistieron el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reafirmando el alineamiento total del equipo económico con la hoja de ruta trazada por el Ejecutivo.


