Vaca Muerta cerró un 2025 histórico y no detiene su marcha. Con una producción que rozó los 880.000 barriles diarios en diciembre y un piso de 2.300 etapas de fractura por mes, la cuenca neuquina se prepara para un 2026 ambicioso: alcanzar el millón de barriles por jornada. Este despliegue operativo, impulsado por inversiones que superan los u$s 6.000 millones solo por parte de YPF, ha generado una demanda sin precedentes de personal especializado.
En este contexto de plena actividad, las empresas del sector han identificado cinco perfiles críticos cuya contratación es prioritaria: ingenieros de pozo y reservorio, especialistas en logística Midstream, operadores de maquinaria pesada, soldadores calificados con certificación API y expertos en automatización y sistemas SCADA. La urgencia es tal que el mercado no solo busca experiencia técnica, sino también una alta capacidad de adaptación y formación en seguridad industrial (HSE).
La industria del Oil & Gas en la Patagonia consolida hoy la estructura de ingresos más alta de la Argentina. Según el último relevamiento de la consultora Randstad, los cargos jerárquicos y técnicos en Vaca Muerta lideran cómodamente el ranking nacional de remuneraciones.
Un Gerente de Operaciones de Perforación o un Company Man percibe actualmente ingresos brutos que oscilan entre los $10,6 millones y los $14,1 millones mensuales, dependiendo de la envergadura de la compañía y la locación de las operaciones.
En el segmento técnico y de ingeniería, la especialización en shale también se traduce en cifras de alto impacto:
- Ingenieros en perforación, geólogos y operadores de fracking: Sus salarios se ubican entre los $7.070.166 y los $9.898.242.
- Ingenieros de reservorio: Perciben máximos que superan los $9,3 millones.
- Ingenieros de producción: Alcanzan techos de $8,9 millones.
A estos valores se suman incentivos recientes acordados por el gremio de Petroleros Privados para compensar el costo de vida en la región. En febrero de 2026, los trabajadores recibieron una gratificación extraordinaria de $500.000, además de la incorporación de la nueva Asignación Permanente «Vaca Muerta», un concepto no remunerativo de $380.000 mensuales.
Mientras gran parte del país enfrenta una contracción en el empleo privado, Neuquén se mantiene como la excepción. Datos de la consultora Equilibra revelan que, mientras otras provincias registran caídas de doble dígito, la jurisdicción neuquina presentó un crecimiento del 7% en puestos de trabajo y un alza del 1,8% en la cantidad de empresas operativas.
Para sostener este ritmo, la profesionalización es clave. Este mes de marzo, el Instituto Vaca Muerta (IVM) dio inicio a su ciclo lectivo 2026 con el respaldo de gigantes como YPF, TotalEnergies, Vista Energy, Chevron y Pluspetrol. La institución ofrece formación intensiva de cuatro meses en áreas críticas como perforación, fractura, producción y mantenimiento.
Con simuladores de última generación y un pozo escuela propio, el objetivo es claro: convertir a los aspirantes en técnicos listos para insertarse en una cadena de valor que, según estimaciones de la industria, podría generar hasta 40.000 nuevos puestos de trabajo directos e indirectos hacia el final de esta década.



